Tras unos años donde los sonidos caribeños y los ritmos pachangueros han sido los reyes indiscutibles de las pistas, los bailes de salón vuelven a vivir uno de sus mejores momentos, después de que un programa de televisión de gran éxito los volviera a poner de moda. Estrella García fue una de las profesoras de danza que introdujo los bailes de salón en la ciudad hace ya más de quince años, cuenta con un método de baile propio registrado, ha tenido más de 2.000 alumnos y todavía sigue emocionándose cada vez que da una clase en su academia. «Todo el mundo gana con los bailes de salón porque son divertidos, buenos para la salud y encima se conoce a gente».
-¿Qué modalidades engloban los bailes de salón?
-Se pueden dividir en tres categorías: los clásicos, los latinos y los norteamericanos. En los clásicos estarían bailes como los valses, los tangos o los pasodobles. Dentro de los latinos encontraríamos estilos como el merengue y el chachachá, y los norteamericanos son el foxtrot, el swing o el rock&roll.
-¿Qué estilos son los más difíciles de aprender?
-Los más difíciles suelen ser también los más bonitos. Por ejemplo, para aprender a bailar bien un swing o un tango hace falta tiempo y dedicación, pero luego son de los que más placer dan bailarlos.
-¿Qué tienen los bailes de salón que no tengan otro tipo de danzas?
-El baile de salón es muy elegante. Pero no sólo eso, todo el mundo gana con los bailes de salón porque son divertidos, buenos para la salud porque desestresan y, encima, se conoce a gente.
-¿Hay que tener pareja para apuntarse a clases de bailes de salón?
-No. Es un temor que mucha gente tiene y que les echa para atrás a la hora de apuntarse. Normalmente tenemos un cupo de chicas y de chicos y no enseñamos a bailar con una pareja fija, porque eso empobrece al bailarín, sino que se rota. Así que, no hay que tener miedo a apuntarse a clases de baile solo.
-¿Mucha gente se anima a aprender?
-Sí, este es un buen momento. Mucha gente se ha animado por el programa y cuando prueban les engancha.