Grupos islámicos paquistaníes antiestadounidenses salieron ayer a la calle para protestar contra el ataque aéreo lanzado el viernes por la agencia estadounidense de Inteligencia (CIA) en un intento de acabar con el 'número dos' de Al-Qaida, Ayman al- Zawahiri, en una aldea remota.
El presidente Pervez Musharraf mientras tanto pidió a la población del ámbito rural que no esconda a insurgentes, alertando de que así sólo incrementará el grado de violencia en las fronteras de Pakistán. «Si mantenemos terroristas extranjeros aquí nuestro futuro no será bueno», aseguró Musharraf durante un discurso emitido por la televisión estatal paquistaní. «Recuerden lo que digo», puntualizó.
A última hora del viernes, la localidad de Damadola, una aldea remota a pocos kilómetros de la frontera con Afganistán, sufrió un bombardeo aéreo organizado por la CIA, en el que murieron 18 personas, entre ellos varias mujeres y niños. En respuesta, ayer se registró en Peshawar una concentración de unas 600 personas que plantaron cara a la lluvia y el frío para protestar contra el ataque.
Los manifestantes pidieron la «muerte a América», «muerte a Bush» y aseguraron que «los amigos de América son traidores», con lo que pretendían denunciar la colaboración de Musharraf con Washington. Otro grupo de 80 personas marchó por las calles de Islamabad , demandando la retirada de las tropas estadounidense de Afganistán.
Según nuevas informaciones, el 'número dos' de Al-Qaida, Ayman Al Zawahiri, fue invitado a una cena en la zona tribal de Pakistán bombardeada por EE UU, pero no acudió a la cita en la fecha esperada, aseguró ayer el diario paquistaní 'Dawn'.
Fuentes oficiales paquistaníes citadas por el periódico dijeron que el ataque aéreo estadounidense sobre la aldea de Damadola fue motivado por información de inteligencia de que Al-Zawahiri estaba entre los invitados a una fiesta en una de las tres casas bombardeadas. Pero «no hay ninguna indicación de que (Zawahiri) estuviese allí», reiteraron esas fuentes. Según 'Dawn', a la cena estaban convocados también dos clérigos musulmanes integristas, Maulvi Faqir Mohammad y Maulvi Liaqat, de los que se sospecha su relación con insurgentes extranjeros, y que abandonaron el pueblo tres horas antes del ataque aéreo.