El Ayuntamiento de Allande acusa a la empresa Telefónica de «discriminar» a su concejo. Según explica el alcalde, José Antonio Mesa, una vez finalizado el plazo para la adaptación de los teléfonos rurales tipo trac para permitir el acceso a internet, «dicha sustitución aún no se ha realizado en una buena parte del municipio, por lo que se crea un gran agravio a nuestros vecinos respecto a los de otras zonas».
Además, el regidor allandés asegura que esta deficiencia no sólo afecta a los vecinos, sino al propio funcionamiento de la administración local. Explica que en la capital del municipio, se accede a internet a través de una centralita situada en Pola de Allande, con unas 600 líneas de teléfono por cable convencional, «por lo que el acceso a la red es dificultoso».
Para Mesa, esta situación «supone una nueva discriminación, ya que la Pola es una de las pocas cabeceras de municipio que aun no dispone de acceso por el sistema adsl». Esta carencia «dificulta el funcionamiento normal del Ayuntamiento, colegio, oficinas de la Consejería de Medio Rural. También el telecentro, que recibe una precaria señal vía satélite».
A principios de 2005, desde el Ayuntamiento se solicitó a Telefónica que agilizase la implantación del ADSL en el concejo. Su solicitud iba acompañada de las firmas de más de cien vecinos interesados en disponer de este servicio.
Respuestas «ambiguas»
La compañía aún no ha dado respuesta ni al Ayuntamiento, ni a los vecinos. «Las respuestas que dan, siempre a través del teléfono, son variadas y ambiguas», comentan desde el Consistorio.
Para el alcalde, la actitud de la empresa hacia el concejo de Allande «es completamente desconsiderada con sus clientes. Se ha saltado, en unos casos, los plazos legales establecidos para dotar del nuevo servicio a los usuarios y los ha dilatado o agotado al máximo en otros. Además, ha creado graves agravios en el nivel de servicios prestados entre los ciudadanos».