elcomerciodigital.com
Lunes, 16 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
ORIENTE
Oriente
Los pueblos entre Unquera y Llanes asumirán cualquier trazado para evitar retrasos
Los alcaldes pedáneos advierten del «grave perjuicio» que supondría que la autovía vuelva a los tribunales Los empresarios del área industrial de San Roque han anunciado acciones legales si se elige la opción Sur
PRECAUCIÓN. Tres mujeres aguardan para cruzar por la carretera nacional 634 a la altura de la localidad llanisca de San Roque. / NEL ACEBAL
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
EL TRAMO
Alternativas: cuatro son las opciones de corredor planteadas. La norte (más cercana a la costa), la Sur y las del Valle Oscuro. Esta última alternativa ha sido desaconsejada en el estudio informativo por su alto coste y el daño a una zona virgen, en cualquiera de sus dos variantes.

Longitud: el trazado definitivo estará entre los 21,9 y los 23,4 kilómetros.

Coste: la inversión que se requerirá para construir el Unquera-Llanes oscilará desde los 169 millones de euros y los 170,1.

Publicidad

La inminente elección del trazado por el que discurrirá el tramo Unquera-Llanes de la autovía del Cantábrico, prevista para finales de enero, ha reabierto el debate entre quienes serán los mayores beneficiados, o perjudicados: los vecinos de los pueblos radicados al pie de la N-634. En estas localidades sí hay un sentimiento de unanimidad respecto a una cuestión. Lo verdaderamente importante es que se construya la autovía y evitar a toda costa que se produzcan más retrasos.

Una reivindicación que se traduce en que en la mayoría de las localidades que se verán afectadas están dispuestos a aceptar el trazado que sea, independientemente de sí se ajusta a sus expectativas y de las alegaciones que se hayan podido presentar. Prácticamente todos los representantes vecinales coinciden en este aspecto, salvo la asociación de empresarios de la localidad de San Roque (Adesar), un colectivo que insiste en que si finalmente se opta por el trazado Sur -por el que se inclinan, tal y como adelantó EL COMERCIO, los ministerios de Medio Ambiente y Fomento, recurrirán a los tribunales.

Una decisión que rechaza buena parte de los pueblos radicados junto a la N-634, cuyos representantes aseguran que dejarán a un lado sus intereses con tal de conseguir que entre Unquera y Llanes haya una autovía. Así se expresaba, entre otros, el alcalde pedáneo de Andrín, Juan Ruiz, En este pueblo, se decidió en concejo público defender la alternativa Sur. «Pero si sale la Norte, nos aguantaremos», certifica al tiempo que lanza una advertencia: «No se puede paralizar de nuevo esa autovía, porque será un grave perjuicio para todos». Extremo este último en el que incidieron ayer otros alcaldes pedáneos, como los de Vidiago, La Borbolla, Buelna y El Peral en una postura que han mantenido otros pueblos como La Franca desde hace unos años.

En Vidiago, las preferencias se orientan hacia la opción Norte para el Unquera-Llanes. Pero su alcalde, Ángel Nosti, reconoce que a estas alturas «la gente habla de que se haga, por donde sea».

Antes, explica que sí se discutía más sobre los posibles trazados, pero que ahora lo principal es «no tener que esperar más» y por este motivo incide en que sería perjudicial que hubiera de nuevo recursos judiciales. «El que intente parar ahora la autovía quedará desprestigiado, porque no tiene ninguna justificación», apostillan en Andrín, donde entienden que los empresarios de Adesar están «equivocados» y no se dan cuenta de que hay más puestos de trabajo «afectados que los suyos».

Seguridad

Señalan, todos ellos, que seguir dilatando las obras perjudican en dos aspectos. Uno, las limitaciones en cuanto al desarrollo económico. Otro, la seguridad de los vecinos. «En verano, no podemos ni cruzar de un lado a otro del pueblo», puntualiza la alcaldesa pedánea de El Peral, Paula Vargas. En su caso, matiza, hubiera preferido la alternativa Norte para su pueblo, pero asume que a su paso por Ribadedeva, el trazado Sur es el «único posible».

Jerónimo González, de La Borbolla, ratifica las palabras de sus homólogos y asegura que aceptará incluso la alternativa Sur, la que menos les gusta, con tal de que se haga la autovía.

Y en la plataforma Unquera-Llanes, en proceso de constitución, se muestran cautos, aunque su promotor, Ángel Álvarez, apunta que «sería una pena» que se volviera a un proceso de judicialización que retrasara de nuevo el tramo. Así, mantiene que a pesar de sus preferencias personales, asumirá cualquier trazado porque la prioridad «es que se realice la obra lo antes posible».

Eso sí, insiste en pedir a los técnicos que sigan de forma «escrupulosa» todos los trámites y que el posible impacto medioambiental sea uno de los elementos que primen en la declaración de impacto medioambiental.

También hace referencia a los fondos para llevar a la prática esta infraestructura: «Para este año sólo hay una pequeña partida presupuestaria para hacer el proyecto».



Vocento