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Lunes, 16 de enero de 2006
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POLÍTICA
DARÍO DÍAZ DIRECTOR GENERAL DE ASUNTOS EUROPEOS
«La UE discrimina a Asturias por una cantidad ridícula de su presupuesto»
«Ha habido una especie de cambio de cromos en el que nos ha tocado la peor parte: más fondos de cohesión a cambio de un recorte para la zonas 'Objetivo 1 bis'» «Plantear que la representación en los órganos de la Unión Europea siga siendo estatal es una aberración», opina
REFLEXIVO. Darío Díaz analiza la situación política de la Unión Europea y ve complicada una salida a la actual crisis. / MARIO ROJAS
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Hace dos años y medio que cambió su puesto como economista del gabinete técnico de CC OO por un cargo político en el Principado. Puede presumir de haber finalizado con éxito la campaña de sensibilización sobre el 'efecto estadístico', pero le queda clavada la espinita de que, al final, en el reparto de los fondos europeos, Asturias sea considerada una región 'de segunda' por motivos de población.

-Las regiones siempre se han quejado de que apenas se las oye en Europa, ¿han cambiado las cosas?

-Algo, pero no mucho. La Constitución Europea fue una cierta decepción porque pretendíamos que fuera mucho más allá, queríamos que reconociera a las decisiones del Comité de las Regiones un carácter vinculante, no sólo asesor. No lo hace, pero, en compensación, incide en que ese carácter asesor sea mayor. Por otra parte, está la posible intervención de los parlamentos regionales en las decisiones comunitarias, aplicando el principio de subsidiariedad. Son pequeños avances, pero plantear que la representación en la UE siga siendo estatal es una aberración.

-¿Qué diría Asturias si se la dejase opinar?

-En realidad, opinar opina mucho. Incluso dentro del Comité de las Regiones tiene un papel si no decisivo sí importante. Nosotros, lo mismo el presidente Areces que yo, nunca faltamos a esas reuniones. Estamos abriendo caminos en la participación en las instituciones europeas. Y eso se vio claramente en nuestro trabajo para la defensa del 'efecto estadístico'. No se nos pone ninguna barrera, pero siempre decimos que la toma de decisión final debería tener más en cuenta nuestras opiniones.

-Va a cumplirse un mes del Consejo Europeo, ¿les dura el sabor «agridulce» con el que recibieron el resultado de la cumbre?

-La sensación ahora es que todavía se puede hacer algo por mejorar el resultado. Nos preocupa acabar con esa discriminación del 'efecto estadístico'. Ese es el elemento más negativo del acuerdo. Por lo demás, al no obtener todos los resultados esperados, sí se mantiene ese sabor «agridulce», aunque esperamos también que se nos compense con los fondos y la política de la Administración central.

-El presidente del Principado fue mucho más positivo a la hora de analizar el resultado...

-Su visión iba más hacia el futuro, pensando en que la compensación solucionará el déficit que podamos tener ahora. Y nosotros hicimos una lectura desde un punto de vista más directo de lo que en estos momentos tenemos. No hay grandes contradicciones.

-Al final, el acuerdo llegó con los británicos, a los que desde aquí se miraba con recelo. ¿Cómo calificaría el resultado?

-Para Asturias fue injusto, fundamentalmente por la discriminación entre las regiones del llamado 'efecto estadístico'.

-¿Por qué esa discriminación?

-Mi planteamiento personal es que una vez que se reconoció el 'efecto estadístico' éste se liga a la aceptación, por parte de la presidencia luxemburguesa y de la inglesa, del fondo de cohesión español. Para que Alemania lo aceptase, se optó por rebajar el 'efecto estadístico'. Hay una especie de cambio de cromos: nos dan más fondos de cohesión a cambio de un recorte en el 'efecto estadístico'. Y nos tocó la peor parte. Sinceramente, me parece una actitud miserable porque para el conjunto del presupuesto comunitario supone un 0,001%. Es una cantidad ridícula. Al final es un poco el problema de la política de la UE, en la que priman más los intereses políticos y económicos de los Estados.

-¿Tiene la sensación de que se defendieron más los intereses nacionales que los regionales?

-Sí, estoy convencido. Por un simple hecho: con 25 países hay menos presupuesto. Es evidente que hay una lectura más bien política de los problemas internos de los países que ven que cualquier avance significaría un perjuicio para ellos. La política de cohesión está bastante tocada. Tampoco se está haciendo un esfuerzo enorme por sacar adelante las políticas de innovación o desarrollo sostenible. La solución va a ser difícil mientras no haya alguien que lidere este proceso de avance.

-Algunos confían en que las aguas vuelvan a su cauce cuando Alemania asuma la presidencia de turno de la Unión...

-No creo que sea un problema de un país, sino de todos. Quizás Alemania pueda ser el país que lidere el proceso y sea capaz de convencer al resto, pero tengo mis dudas.

Más dinero

-Volviendo a la discriminación entre las regiones del 'efecto estadístico', ¿qué posibilidades existen de que se elimine?

-Posibilidades hay pocas, pero por lo menos siempre hay una esperanza de que pueda resolverse en el Parlamento Europeo. Estamos dando todos los pasos en ese sentido y vamos a ver de aquí a marzo si se avanza.

-En cifras, ¿qué supondría para el Principado?

-Del orden de 150 a 200 millones más. Sería un aliciente muy importante para la economía asturiana y, sobre todo, sería algo muy serio que el Parlamento Europeo apostase por que no hubiese discriminación por razones meramente poblacionales, es decir, que la cohesión se asiente sobre elementos económicos y sociales.

-PP y PSOE presionan desde el Europarlamento. Pocas veces se ve a estos dos partidos caminando al mismo paso...

-Están defendiendo una postura razonable y lógica, por lo que no ha de causar ninguna extrañeza.

-Otra cosa es cómo han interpretado los populares la negociación.

-Responde a cómo está la situación política en España. Fuese cual fuese el resultado, la lectura del PP siempre iba a ser negativa.

-¿Es que tiene lectura positiva para Asturias?

-La lectura positiva es el compromiso de que, de una u otra forma, se compensa esa reducción de ayudas. También hay que tener en cuenta que se salvó el fondo de cohesión y que hay un fondo de innovación del que vamos a recibir parte. ¿Que eso no cubre los objetivos marcados? Es cierto.

-¿Qué ocurriría si el Parlamento Europeo dice 'no' al presupuesto?

-Habría que empezar de nuevo.

-¿Lo ve posible?

-Es poco probable, pero es posible. De hecho, en el 99 se aprobó con muy poco margen y no había tantas diferencias como ahora, que no cuenta con el visto bueno ni de la Comisión ni del Parlamento. Al final puede haber acuerdo, pero sería por no profundizar en la crisis europea.

-¿De haberse demorado unos meses habría abandonado Asturias el 'Objetivo 1' por efecto natural?

-Iba a ser muy difícil; de todas formas me alegro de que el presupuesto se haya aprobado ahora porque hay un acuerdo comunitario y eso significa que al menos hay una apuesta por Europa.

Inversiones

-Son los últimos siete años para recibir importantes ayudas europeas. ¿Cómo sacarles el máximo rendimiento?

-Lo que puede quedar de infraestructuras se cubrirá bien. También las políticas de formación. Por otra parte, el desarrollo rural puede quedarse un poco corto. Ahora hay que apostar seriamente por ayudas a la innovación, al desarrollo sostenible.

-Antonio Pino, secretario general de CCOO, ha dicho que el Principado gestionó mal parte de los fondos europeos. ¿Usted que cree?

-Creo que se equivoca. No se puede generalizar. Las pruebas están ahí: las infraestructuras están creadas, los avances en medio ambiente son más que evidentes. Es probable que no se hayan utilizado todo lo adecuadamente posible en temas de formación, pero si hubo errores son de gestión, nunca de financiación.

-¿Aquí se han invertido todos los fondos?

-Sí y de forma que en las dos últimas programaciones se nos aplicó la reserva de eficacia, que supone una compensación por haberlos gestionado correctamente.



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