La Federación Socialista Asturiana no está dispuesta a ceder un ápice a las pretensiones de Izquierda Unida, su socio de gobierno en el Principado, con respecto a la posible inclusión de la oficialidad del asturiano en el Estatuto de Autonomía. La FSA siempre ha rechazado esta medida y así lo dejó claro una vez más su secretario general, en la entrevista concedida ayer: «Desde luego, no vamos a aceptar cláusulas de imposición a aquellos que no quieran hablar la lengua asturiana», manifestó. Y recordó cuál será la postura de su partido si esta cuestión surge en el debate político sobre la reforma estatutaria: «Proteger el asturiano, sí. Cooficializarlo, en la medida que eso tiene un elemento de imposición, no va a ser la postura de la FSA-PSOE».
Acerca de esa protección del asturiano, Fernández aseguró que «tenemos la idea clara» sobre ese aspecto, que resumió en su pretensión de que la llingua «no corra absolutamente ningún peligro y que todos los hablantes puedan utilizarla». Una defensa que IU nunca consideró suficiente. La coalición abogó ya por la cooficialidad durante la negociación del pacto de gobierno, en el que no se incluyó por la rotunda oposición que ya entonces mostraron los socialistas.