Una cápsula con polvo cósmico recogido por la sonda 'Stardust' durante un recorrido de siete años en los confines del Sistema Solar se posó ayer en el desierto de Utah, al culminar una de las misiones científicas más exitosas de la NASA.
El receptáculo, de unos 46 kilos de peso, descendió sobre las arenas de un campo de pruebas de la Fuerza Aérea de EE UU y fue recogido de inmediato por científicos que llegaron hasta el lugar en helicópteros especialmente habilitados para la operación. El último capítulo de la misión 'Stardust' (polvo de estrellas) comenzó de madrugada cuando la sonda se desprendió de la cápsula, que ingresó en la atmósfera terrestre a más de 46.000 kilómetros por hora.
El paracaídas se abrió poco después y, con el contacto con tierra de la cápsula, terminó una operación que fue tan precisa como la del proyectil 'Deep Impact', que el año pasado se estrelló contra el núcleo de un cometa. Mientras la cápsula descendía a tierra, su nave nodriza, la sonda espacial, realizaba una última modificación de su trayectoria y enfilaba rumbo al Sol donde permanecerá para siempre en una órbita circular.
«Diez años de planificación y siete años de vuelo tuvieron su culminación cuando recogimos nuestra cápsula», señaló alborozado Tom Duxbury, director del proyecto 'Stardust' en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena (California). Durante ese recorrido, la sonda giró tres veces en torno al Sol, pasó más allá de Marte y llegó hasta la mitad de la distancia que media entre la Tierra y Júpiter.
Respuestas sobre el Sol
«El proyecto 'Stardust' ha entregado a la comunidad científica internacional un material que no ha sido alterado de ninguna forma desde que se formara nuestro Sistema Solar», hace 4.500 millones de años, agregó Duxbury.
El científico indicó que éste ha sido un final «enormemente feliz» ante una gran expectativa. «Nos sentíamos como los padres que esperan a un hijo que nos abandonó joven e inocente y que ahora vuelve con las respuestas más profundas sobre nuestro Sistema Solar», señaló.
En estos momentos, la cápsula con su preciosa carga guardada en un contenedor especial espera, en la instalación de la Fuerza Aérea en Utah, su traslado al Centro Espacial Johnson de la NASA.