Yolanda Ramos (Barcelona, 1968) es el azote satírico de personajes como Ana Obregón, María Teresa Campos y Belén Esteban. Ha tenido tanto éxito con sus parodias de 'Homo zapping', que Telecinco la ha captado para incorporarse al reparto de '7 vidas'. Empezó como vedette en 'El Molino' y el grupo teatral La Cubana cimentó su talento cómico.
-¿Le ha costado adaptarse a su nuevo papel en '7 vidas'?
-Me está costando un poco porque es un género completamente diferente al que yo hacía. Aguantar tanto tiempo un personaje es complicado porque yo estaba acostumbrada a hacer tres mil papeles en una mañana en 'Homo zapping'. -Los guionistas definen su personaje, Charo, como inocente, generosa y cotilla. ¿Se identifica con alguno de estos rasgos?
-Con los tres. Voy perdiendo algo de inocencia, pero creo que soy bastante generosa y muy cotilla.
-Es usted muy rápida al cambiar de personaje en 'Homo zapping'.
-El programa obliga a ello. Es como una tormenta, no tienes tiempo de descansar porque hay una sucesión de gags. Pero a todos los actores nos gusta chafardear en la vida de otros.
-¿Algún personaje se ha sentido ofendido por sus parodias?
-La mayoría de las reacciones han sido buenas, aunque alguno se molestó al principio. La persona imitada que es inteligente se da cuenta de que cuanto más amigo se haga de su enemigo, mejor.
-¿Le gustan el esperpento y la sátira?
-Mucho, lo que más. La vida es un poco esperpéntica. Yo lo soy también, y no sé por qué, tal vez porque me he criado en un barrio.
-¿Qué le parece Ana Obregón?
-Se asemeja a la niña pequeña que quiere pintarse los labios, ese juego de muñecas que se queda en un estancamiento. La vida va dando golpes cuando creces, pero como ella sigue siendo una niña se produce el esperpento.
-¿Y Belén Esteban?
-Me cae muy bien porque me recuerda a mí, una chica de barrio que de repente se ve en otro mundo que no es el que ella se imaginaba, pero aún así conserva su inocencia. Cuando llora, llora de verdad, y a mí eso me enternece.
-¿María Teresa Campos?
-Se me escapa de generación.
Dramática en la vida
-¿Qué le parece la televisión?
-El mejor invento que nos ha podido tocar a los actores de mi generación: trabajas mucho menos que en el teatro y ganas más dinero. Además, eres conocidísimo de la noche a la mañana. Ya sé que está de moda criticar la televisión, pero a mí me parece estupenda. Y está bien que la gente se ocupe de otras vidas que no sean las suyas; antes existía la tertulia del bar o el patio de vecinos, ahora la televisión.
-¿Va a seguir con 'Homo zapping'?
-No lo sé. De momento quiero seguir con todo, pero no sé si podré combinarlo.
-Está muy vinculada al humor. ¿Le gustaría hacer un drama?
-Desconozco si lo sabría hacer, sinceramente. Soy muy dramática en mi vida y me tomo las cosas a la tremenda.
-¿Es usted descarada?
-Un poco. Soy muy tímida, pero cuando me dan algo de confianza me paso al extremo opuesto y me convierto en descarada. Tengo esos dos polos.