El Tik cerrará definitivamente sus puertas el sábado 28 de enero tras 24 años de actividad ininterrumpida en Gijón. Los actuales propietarios lo anuncian ya a sus clientes en la web oficial de la emblemática sala de La Guía (www.disco-tik.com). La discoteca había sido adquirida en 2003 por un constructor que permitió a la dirección el establecimiento seguir abriendo los fines de semana hasta que requiriera su terreno para edificar. Ese momento, al parecer, ya ha llegado.
La clausura de la discoteca tendrá una despedida por todo lo alto. Según refleja la citada web, se organizará una gran fiesta con la que los responsables de la sala quieren agradecer años de fidelidad a varias generaciones de jóvenes gijoneses y asturianos. Dicha macrofiesta ya se publicita en carteles y 'flyers' por la ciudad, según confirmaron a EL COMERCIO los dueños del Tik.
El anuncio del cierre definitivo de la sala, a pesar de que se esperaba desde hace al menos dos años y medio, ha sido acogido con gran pesadumbre por los cientos de clientes, muchos de ellos adolescentes, que cada fin de semana arrastra hasta La Guía la discoteca. El foro abierto de la página web así lo acredita con decenas de mensajes que, con unas u otras palabras, aseguran que con la desaparición del Tik se irá uno de los 'templos' de la movida gijonesa y asturiana, un establecimiento que ha marcado una época en Gijón y que dejará un vacío difícil de llenar. Algunas de esas misivas electrónicas incluso se hacen eco de un rumor que habla de la posibilidad de que tras la demolición pueda abrir de nuevo en un emplazamiento distinto. Además, en un ataque de nostalgia también solicitan a los responsables de la página en la red que relaten la historia del local y rescaten viejas fotografías para que tengan acceso a ellas los internautas.
La historia del Tik como discoteca arranca en la Navidad de 1981. De hecho, el pasado 25 de diciembre la sala celebró su vigésimo cuarto aniversario. Su irrupción en el arranque de la década de los ochenta la convirtió pronto en un punto de referencia de las discotecas del norte de España.
Una gran carpa cubrió por aquel entonces lo que durante años fue un establecimiento hostelero donde se organizaban bailes con orquestas conocido popularmente por los gijoneses como El Ideal Rosales. Un merendero que al igual que le ocurrió al casi contiguo Casa Arturo fue escenario ese mismo año 1981 de algunas escenas de la oscarizada película de José Luis Garci 'Volver a empezar'. En el espacio que actualmente ocupa el aparcamiento del Tik, todavía son muy visibles los platanos típicos del antiguo merendero.
Cuando el Tik empezó a funcionar como sala de discoteca, además de la carpa, eran famosas sus rampas, por las que se podía descender con patines. Pero lo que más auge dio al Tik fue la calidad de su música y, sobre todo, su clientela habitual. No en vano los primeros usuarios del local recuerdan que marcaba estilo y tendencia entre los jóvenes de la época. La sala colgaba muy a menudo el cartel de 'no hay entradas' y recibía auténticas invasiones de gente.
Arturo Muñiz, presidente de la Asociación de Hostelería de Gijón, recuerda que el Tik también fue un sitio pionero en la ciudad en la forma de disfrutar el ocio. «Ofrecía la posibilidad de escuchar buena música y tomar una copa en un momento en que no existían los pubs y sólo se podía salir o bien sidrerías o bien a cafeterías».
Luego la discoteca pasó por diversas remodelaciones y en los últimos tiempos abre sábados, domingos y vísperas de festivos, de 19 a 22.30 horas, y cuenta con dos zonas musicales distintas. En la zona denominada club se pincha la música española y el 'dance' comercial más bailado, con más de 3.000 watios de potencia musical. En la pista principal, los clientes del Tik pueden disfrutar de la mejor música dance, house y techno del momento, con más de 10.000 watios de sonido y 50.000 de iluminación. Las instalaciones actuales se completan con cinco barras, un párking y dos cabinas.