elcomerciodigital.com
Domingo, 22 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
GIJÓN
LUIS GUTIÉRREZ ARIAS DIRECTOR DE LA CORAL POLIFÓNICA GIJONESA ANSELMO SOLAR
«No soy conflictivo, lo que pasa es que no comulgo con políticos»
«Igual que hay una Semana Negra que conocen hasta en Cádiz, Gijón podría tener el mejor certamen de Mozart del país» «Aquí no se apoya la música. El ejemplo más sangrante es la Polifónica: lleva más de 50 años y tiene casi que mendigar»
DE VUELTA. Luis Gutiérrez Arias, en la sede de la Polifónica. / CITOULA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Vuelve como el hijo pródigo. Luis Gutiérrez Arias, el director que llevó a sus cotas más altas a la Coral Polifónica Gijonesa Anselmo Solar, regresa tras su marcha hace cuatro años. Él asegura que fueron motivos de salud los que le llevaron a un retiro total de la música, pero no esconde, más bien proclama sin pelos en la lengua, un desencanto con la clase política en general, y con la gijonesa en particular, por el escaso, «nulo» precisa, apoyo a la música. No obstante, no pierde el compás: planea para Gijón el mejor certamen de Mozart del país.Y todo desde la niña de sus ojos, una coral a la que espera que «no perjudiquen mis opiniones».

-Han dicho de usted que es un músico notable, un excelente director de coro, pero también una persona conflictiva, orgullosa e inflexible. ¿Tengo que tenerle miedo?

-¿No! ¿Conflictivo? Yo no soy conflictivo, lo que pasa es que no comulgo con los políticos.

-¿Qué problema tiene con ellos?

-Me da igual del partido que sean, pero no soporto que no apoyen la música y a los músicos.

-¿Eso sucede en Gijón?

-Le pongo un ejemplo. Acabo de incorporarme a la Polifónica e, inmediatamente, me han llamado de Salamanca y Tenerife para que prepare algo para este año, con motivo del aniversario de Mozart. Ya me han ofrecido, directamente, el auditorio de la Pontificia de Salamanca.

-¿Y el Ayuntamiento gijonés?

-Nada. En Gijón hay mucho ruido y ninguna nuez.

-Y música, ¿hay?

-Profesionalmente hecha, muy poca.

-¿Por que no hay afición o por que no existe el apoyo necesario?

-Sí hay afición, pero luego no hay apoyos. El caso más sangrante es el de la Polifónica, que lleva más de 50 años en Gijón y tiene prácticamente que mendigar

-¿En una ciudad que perdió un millón de euros de dinero público en un concierto (el de McCartney)?

-Así es. Mientras, la Polifónica subsiste gracias a los más de 300 socios que la apoyan, con lo que hace frente a todos sus gastos. Del Ayuntamiento, sólo llega un millón de pesetas al año.

-¿Qué puede hacer un coro como este, de 45 personas, mas la coral infantil, con 6.000 euros?

-Nada.

-Mientras, en Oviedo parece muy pujante la música clásica.

-Oviedo lo que tiene es una temporada de ópera, de muchísimos años, que se mantiene porque quienes la organizan luchan mucho. Luego hay una Orquesta de Oviedo porque Gabino de Lorenzo se gasta las 'perras' en una orquesta que cada vez funciona mejor. Y tiene un coro de ópera y otros...

-En Gijón también hay orquesta sinfónica.

-Hay la iniciativa de un chico, que se traduce en una lucha a base de escasez de medios, falta de apoyos, de medios, de locales...

-Entonces, ¿apoya más el Ayuntamiento de Oviedo a los músicos que el de Gijón?

-Parece ser que sí. Antes no era así. Yo recuerdo, hace treinta años, coger autobuses en Oviedo para venir a los conciertos que había en setiembre en la Universidad Laboral. Era una semana entera de música clásica y venían los mejores. Había tiros por ver esos conciertos. Eso se acabó.

Regreso

-En semejante situación, ¿por qué vuelve el 'hijo pródigo'?

-Volví porque la Polifónica me dijo que me necesitaba.Yo me había retirado. Pedí la jubilación anticipada del Conservatorio por motivos de salud. No podía con todo: la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, el Conservatorio, la Polifónica... Muchas horas de estudio, porque yo dirijo de memoria. Si eso tiene la compensación del apoyo institucional, pues se sigue adelante, pero lo que no puedes es sentirte marginado y humillado.

-¿Fueron sólo motivos de salud los que le llevaron a marcharse?

-Nada más, sólo motivos de salud.

-Dio la impresión de que se fue enfadado.

-Pues porque yo puedo soportar, en mayor o menor medida, la sobrecarga de estrés y trabajo. Pero tengo un límite muy corto en cuanto a la intemperanza y la humillación que se hace a los grupos. Cómo no me voy a enfadar si, cuando la Polifónica hizo el homenaje a Beethoven, ¿no teníamos ni programas! Insisto, yo de conflictivo, nada. De polémico, nada. ¿Con quién soy conflictivo? Con esos politiquillos que se meten lo mismo a poner tiritas en no sé dónde que en una concejalía.

-¿Cuál es el panorama cultural asturiano?

-Muy malo. Yo llevo más de 30 años haciendo música y es desolador. En estos momentos, no hay ningún coro que pueda pasar el Pajares con dignidad. Los hubo, pero desaparecieron por falta de apoyos económicos.

-¿Qué nos diferencia de bilbaínos, y valencianos?

-Que hacen las cosas mucho mejor.

-¿Si la música fuera una asignatura obligatoria serviría de algo?

-De nada. En los colegios a los niños sólo se les enseña a tapar dos agujeros a la flauta y en el instituto poco más.

-¿Qué opina de la situación del Conservatorio de Gijón?

-No sé cómo puede estar así. En mi época no había ni para insonorizar.

-Estamos acabando. ¿Qué ofrece para que hoy, al leerlo, algún político municipal diga: 'hay que apoyarlo'?

-No va a decirlo.

-Imagine que sí. ¿Qué tiene entre manos?

-Gijón puede albergar el mejor certamen de Mozart de España. Igual que tenemos una Semana Negra, que se enteran hasta los de Cádiz, pues aquí podemos organizar un certamen de Mozart que atraiga público de todo el país. En la Laboral, en el Jovellanos o en San José.



Vocento