Arturo Valle se pone en contacto con La Columna para quejarse del incumplimiento de las normativas de la nueva ley antitabaco: «Creo que según la ley, en establecimientos como las confiterías no se debería poder fumar, pero yo he observado que en varios locales de ese tipo de la ciudad no existe prohibición alguna y la gente sigue fumando sin problemas al lado de los pasteles y los bollos. He visto una en la que incluso los propios empleados fuman detrás del mostrador. Me pregunto si hay alguien que controle estas cosas, y si lo hay ¿por qué no actúa?».