El 2005 fue un 'annus horribilis' para la exhibición cinematográfica en Gijón. Las salas de la ciudad perdieron más espectadores que nunca y la falta de rentabilidad del negocio obligó a cerrar dos cines que suman once pantallas. En concreto, las siete salas explotadas por Cinenor, en Los Fresnos, y las cuatro de los Hollywood, de la cadena Clarín, en la avenida de la Costa.
Las empresas del sector que mantienen su presencia en Gijón -Yelmo Cineplex, con Ocimax en La Calzada, y la cadena Clarín con los Cines Centro en el centro comercial San Agustín- cifran en un 12% la caída de público respecto a 2004. Estos pobres resultados están en sintonía con el descenso generalizado de espectadores en toda España, que fue incluso superior (un 15%), y en Europa.
El director de expansión y desarrollo de la compañía Yelmo Cineplex, Pablo Nogueroles, reconoce que «el negocio está muy mal». Su complejo en La Calzada, inaugurado en diciembre de 1999, es el que genera la mayor afluencia de público tanto en Gijón como en el conjunto de Asturias. Sin embargo en 2005, por primera vez en su historia, se quedó por debajo del medio millón de espectadores. El equipamiento de ocio, que tiene su techo de público en 700.000 personas, redujo su clientela a 450.000.
Yelmo, que en estos momentos es el principal exhibidor de cine de España con 311 pantallas y 27 locales abiertos, tiene previsto clausurar a lo largo de este año dos complejos en Madrid y Barcelona. No obstante, para contrarrestar estas pérdidas también proyecta tres nuevas aperturas.
Sobre la acelerada desaparición de cines en Gijón y en Asturias, el responsable de la planificación empresarial de los cines Yelmo considera que el mercado había llegado a «un punto de saturación difícilmente sostenible» por la altísima concentración de complejos de ocio por habitante. «En los últimos años se hicieron nuevas salas, pero no fue por ello más gente al cine. Con este sobresaturado escenario se fueron ajustando las demandas y los negocios más flojos terminaron por desaparecer», resume Nogueroles.
Mariano Fernández, consejero delegado de la cadena Clarín, también confirma que se ha dejado atrás «un año muy malo» para las empresas del sector. El propietario de las cinco salas de los Centro, la única opción que queda para ver cine fuera de la periferia, garantiza la continuidad para los próximos meses. El pasado año reconoce que el futuro de las céntricas pantallas estuvo en el aire, ya que mantuvo contactos con una empresa de exhibición cinematográfica de la competencia y una segunda ajena al sector para una posible venta o alquiler. No obstante, estas conversaciones finalmente no cuajaron.
Fernández cree que detrás de la pérdida de afluencia de espectadores en las salas gijonesas hay muchos factores. En primer lugar las propias películas, que comercialmente no han cubierto las expectativas. También influyen a su juicio los nuevos hábitos de ocio en torno a videoconsolas y ordenadores, la piratería y el consumo de cine en el hogar con los dvd y los 'home cinema'.
Superman y Da Vinci
Pero si 2005 fue un pésimo año, las previsiones del sector para el año que acaba de empezar «es que será igual o incluso peor» por el mundial de fútbol que se avecina. Los grandes estrenos que anuncia Hollywood para la temporada son una nueva versión de Superman, el regreso de James Bond y la adaptación cinematográfica del 'Código da Vinci'. El cine español tiene como grandes bazas 'Tirante el blanco', 'Alatriste' y la última película de Almodóvar.
Por su parte, los responsables del autocine, en Somió, tampoco han salido indemnes de la crisis general que atraviesa la industria cinematográfica y estiman que a la instalación acudieron un 10% menos de coches que el año pasado.