«Como padres estamos seriamente preocupados por las consecuencias académicas derivadas de un curso en que se puede decir que aún no ha tenido ni un sólo día de clase de normalidad». Se trata de las palabras empleadas por la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del instituto Universidad Laboral, que ayer emitió una nota de prensa para criticar «las nefastas consecuencias de la falta de planificación de las obras de reforma».
En el comunicado, el colectivo expresa su «total apoyo a las justas reivindicaciones que viene realizando el alumnado de Formación Profesional», que ha denunciado ante la opinión pública los problemas derivados de la falta de calefacción, la desorganización, las carencias de maquinaria y las molestias de la convivencia con las obras.
En este sentido, los padres ensalzan las «muestras de responsabilidad y paciencia» de las que han hecho gala los estudiantes y, al mismo tiempo, recalcan que «la caótica situación del instituto pasará factura a las víctimas de este despropósito, es decir, a los alumnos y sus familias».
El AMPA censura, además, la actitud del director del instituto, Faustino García Arias; la directora general de Formación Profesional, Paloma Sainz, y del consejero de Educación, José Luis Iglesias Riopedre, a quienes tildan de «irresponsables». De ellos dicen que «no solamente no están cumpliendo con su responsabilidad, sino que dan la impresión de una continua improvisación y de una ineficacia total a la hora de resolver esta situación, que se alarga ya demasiados meses y que está causando serios perjuicios a los más de mil alumnos de FP».
A su juicio, esta situación demuestra «que el centro educativo no es una prioridad en el marco del gran proyecto de reforma de la Universidad Laboral». El Boletín Oficial del Principado publicó ayer la adjudicación de las obras de instalación de la calefacción y agua caliente, por un importe de 1,8 millones de euros.