La poesía tiene un enorme poder en manos del incansable profesor Guillermo del Río, que le otorga la potencialidad de modificar el curso de las cosas. «La poesía trabaja con el lenguaje y, en este sentido, es cercana a la filosofía. Hace sospechar, hace sentir que hay diversas maneras de ver el mundo», explica. La poesía es el arma, o la herramienta, que le ha permitido ganar importantes premios, como el Vicente Aleixandre y que le da la posibilidad de acercarse a la realidad de los seres humanos. Ahora, presenta su nuevo poemario 'Los colores del hombre', un alarde de fuerza, ilusión y ganas de vivir, que no pierde a sus 72 años.
-¿Cuáles son 'Los colores del hombre'?
-Con esta obra he querido mostrar las cuatro realidades básicas de los seres humanos. Me he querido acercar a cada una de estas realidades otorgándoles un color. De esta manera, la vida es el color blanco, la naturaleza es el verde, el amor lógicamente es el rojo y la última realidad, que sería la muerte, es el color morado.
-¿Por qué eligió jugar con los colores como recurso poético?
-Porque son un instrumento con el que he podido plasmar mis emociones. Los colores son algo bello y la realidad debe ser bella.
-¿En qué se ha inspirado para construir este poemario?
-En cosas muy cotidianas y las sensaciones que éstas me provocan. Tengo un poema, por ejemplo, en el que hablo de la nieve, de la sensación de dejar que la nieve caiga encima de uno. Son sensaciones que todos hemos vivido y que a mí, personalmente, me emocionan. También me inspira la juventud de mis alumnos, las ganas de vivir que me contagian.
-¿Cómo definiría su voz poética en 'Los colores del hombre'?
-Es una voz intimista. Son poemas muy trabajados, pero muy sentidos, quizá por eso mantienen su sencillez. Es una voz que busca conocer más de los seres humanos. Para eso he trabajado mucho, también, las palabras. Yo soy profesor de filosofía y la poesía trabaja con el lenguaje, en este sentido, son disciplinas cercanas. Hace sospechar, sentir que hay diversas maneras de ver el mundo. Eso es lo que he intentado con mi poesía.