José Manuel Feito fue el encargado de ofrecer ayer una conferencia dentro del marco de la exposición 'Djazair Tierra y memoria del Mediterráneu', que sobre la cerámica argelina se está celebrando estos días en el palacio de Valdecarzana. La charla del párroco de Miranda versó sobre la cerámica negra de esta parroquia, para la que pidió un mayor reconocimiento que el que tiene actualmente. «Al centro alfarero de Miranda Jovellanos le dedicó un capítulo en uno de sus Diarios», recordó.
«Se trata de la más antigua de Asturias, tenemos documentación de que ya existió en el mil seiscientos y pico», afirmó Feito. El párroco hizo un amplio repaso por parte de la historia de la alfarería en Miranda, cuyos últimos profesionales desaparecieron a principios del siglo pasado y agradeció la colaboración que en estas labores desarrolló en los ochenta Pepe Martínez. «Logramos hablar con algunas personas que sabían de este oficio y se hizo un mapa en el que se ubicaban los últimos alfares», afirmó Feito. Además, el conferenciante insistió en que se reconozca la importancia de este arte y de las piezas que actualmente se conservan como ejemplo. «La cerámica de Llamas del Mouro, en Cangas del Narcea, la llevaron desde aquí, empezó a desarrollarse en Miranda.
Feito confesó que «quiero mucho a Asturias y es una pena que todo esto se pierda, se debería procurar conservar y mantener la tradición», por lo que espera que finalmente se cree el Museo de Cerámica en el que se recojan las piezas y la documentación que se conserva y que también sirva para mantener viva la tradición alfarera.