En el aeropuerto de Asturias no hace falta salir fuera para fumar un cigarrillo. La terminal asturiana acaba de habilitar una sala cerrada donde los fumadores (tanto pasajeros como trabajadores) pueden echar un pitillo en condiciones plenamente legales. La medida fue dispuesta por el director del aeropuerto, Luis Rubio, nada más entrar en vigor la nueva Ley de Prevención del Tabaquismo, al entender que con ella se daría un servicio más a los usuarios.
Se trata de un pequeño local situado junto a la zona de embarque y que el aeropuerto tenía sin utilizar. La terminal aérea lo ha acondicionado para que los seguidores de la nicotina tengan un espacio específico donde fumar.
La novedad estriba en que ésta es una de las primeras salas para fumadores que se crea en un aeropuerto de España (hasta ahora solo había los puntos verdes, los cuales han desaparecido tras la aprobación de la nueva ley). Además, su puesta en funcionamiento convierte automáticamente al aeropuerto de la región en uno de los pocos donde pasajeros fumadores y no fumadores pueden convivir sin ninguna dificultad.
La nueva regulación antitabaco permite a los espacios públicos como las terminales aéreas optar entre habilitar un espacio para fumadores o no. Así, los aeropuertos tienen potestad para permitir o prohibir que se fume en su interior. Eso sí, en caso de declararse también fumador, como ha ocurrido en Asturias, el local seleccionado deberá estar perfectamente acondicionado con extractores y separado físicamente del resto del recinto, adaptación que hará la terminal en los próximos ocho meses de plazo marcados por la ley.
El local dispone de asientos y de una maceta de grandes dimensiones, cuya autoría se vincula al artista Vaquero Turcios. Dicha pieza se encontraba hasta la fecha en la sala de autoridades.