El atraco a Casaprima puede interpretarse como «el aldabonazo» que ha provocado una reacción en las fuerzas de seguridad ciudadana y los comerciantes. Así lo ve el presidente de la Federación Asturiana de Comerciantes (FAC), Severino Álvarez Zaragoza, que el próximo lunes, «como muy tarde», fijará la fecha para una reunión con el delegado del Gobierno, Antonio Trevín.
El encuentro ya entraba en sus planes tras el éxito del dispositivo especial de vigilancia en la campaña navideña, pero el 'alunizaje' del lunes precipitó la cita. «El suceso tiene unas connotaciones muy especiales en este momento», señala Álvarez Zaragoza. Su objetivo ahora es «que se realice un plan de seguridad no sólo para joyerías, pero con un trato especial a este sector, que sea fácil, sencillo, barato y eficaz».
No lo ve como una utopía. De hecho, hace cuatro años, la FAC presentó algunas soluciones ante el Ayuntamiento. Recuperarán esas ideas para plantearlas en la reunión con Delegación del Gobierno, donde se buscará la forma de reforzar la seguridad en colaboración con el Cuerpo Nacional de Policía. «Colocar las jardineras estratégicamente y anclarlas al suelo» es una de las propuestas.
Viene de antiguo, «ya se le comentó al Ayuntamiento y al anterior jefe de Policía, Carretero», recuerda Álvarez Zaragoza. Otra de las ideas que dejarán caer consistirá en la instalación de «una cámara dentro de la tienda, pero que lo grabado se almacene fuera». Desde Delegación del Gobierno insisten en que «no se tomarán medidas especiales» y recalcan que «todo está en manos de la Policía, porque la delegación no puede tomar medidas con cada robo que se produzca».
Lo ocurrido en Casaprima se abordará en la reunión mensual de la ponencia técnica de Seguridad. La Policía Local descarta, por ahora, convocar la Junta Local de Seguridad.