Los que pensaban haberlo visto ya todo en el capítulo de fusiones de empresas siderúrgicas tras haber asistido en 2002 a la creación de Arcelor, el gigante europeo fruto de la integración de Usinor, Arbed y Aceralia, no salían ayer de su asombro. La empresa anglo-india Mittal Steel, la mayor siderúrgica del mundo, controlada en un 97% por la familia india de Lakshmi Mittal, lanzó una oferta pública de adquisición (opa) de 18.600 millones de euros por la totalidad de su rival europeo Arcelor. De ser aceptada por los accionistas, la opa crearía una compañía líder mundial que controlaría el 10% de la industria global del acero, con una plantilla de 320.000 personas y unos ingresos estimados en 55.970 millones de euros. Arcelor, que calificó la oferta de hostil, aconsejó a sus accionistas no vender y ha convocado a su consejo de administración para mañana domingo, con el fin de analizar la oferta y diseñar una estrategia ante ella.
La noticia causó un enorme impacto en los sectores económico y financiero mundiales e inmediatamente fueron suspendidos los títulos de las dos compañías en el panaeuropeo Euronext. En España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores suspendió los valores de Arcelor antes de la apertura del mercado y cuando volvieron al parqué, a las 12.16 horas, lo hizo con una revalorización del 34,20%.
La opa de Mittal establece un pago aproximado de un 25% en metálico y un 75% en acciones, lo que inicialmente se apunta como un serio hándicap para que los accionistas de Arcelor acudan mayoritariamente a suscribir la oferta. La contraprestación ofrecida contempla 4 acciones de Mittal Steel y 35,25 euros por cada 5 acciones de Arcelor (equivalentes a 0,8 acciones de Mittal Steel y 7,05 euros por cada acción de Arcelor). Los accionistas de Arcelor podrán elegir la proporción que quieren de acciones de Mittal Steel y de dinero en metálico, «siempre que la totalidad de la contraprestación pagada por las acciones de Arcelor equivalga a un 25% en metálico y un 75% en acciones».
Por las acciones convertibles emitidas por Arcelor (Oceanes 2017) se ofrecen 4 acciones de nueva emisión de Mittal Steel y 40 euros por cada 5 obligaciones convertibles. Además, la oferta se condiciona a la aceptación de más de un 50% de las acciones de Arcelor con derecho a voto.
Sorpresa y rechazo
Cuando en 2001 la empresa francesa Usinor, la luxemburguesa Arbed y la española Aceralia anunciaban su fusión para crear Arcelor, se apuntó como gran objetivo contribuir de forma significativa a la construcción económica europea. El nuevo gigante mundial del acero demostró enseguida su compromiso con los territorios de las tres sociedades fusionadas, asumió los planes industriales y respetó la representación social, con presencia de los sindicatos en su consejo de administración.
Por eso el entorno de la siderúrgica europea se vio sorprendida ayer con el anuncio de que Mittal Steel lanzaba una OPA para comprar Arcelor. En el mundo económico y financiero se sabe que la cultura de la empresa anglo-india es distinta, basada en el negocio puro y duro, en el que cuestiones como la salvaguarda de los intereses territoriales, planes de jubilaciones o la representación sindical quedan en un segundo plano ante aspectos como la eficiencia o la rentabilidad de los negocios.
Guy Dollé, el director general de Arcelor, así lo expuso ayer, a través de videconferencia, a los representantes sindicales europeos, entre ellos a los españoles Luis Ángel Colunga, Héctor Roces y José Ramón Laso Castaño. Dollé fue claro a la hora de considerar la opa como hostil, anunciando que el consejo de administración de la compañía ha sido convocado para mañana domingo a una reunión de la que deberá salir su posición contraria a la oferta de Mittal y la definición de la estrategia para contrarrestar la opa. Dollé recordó que Arcelor es una empresa competitiva, con excelentes resultados y con un compromiso claro con los trabajadores y los territorios europeos en los que se asienta, por lo que expresó su confianza de que la operación anunciada ayer no llegue a prosperar.
Operación controlada
En medios financieros no ha sorprendido la opa presentada por la compañía que controla la familia Mittal con un 88% de las acciones y un 97% de los votos en su consejo de administración. «Lakshmi Mittal tiene un grado de osadía envidiable», se reconoce en el sector, «y la juventud de su equipo ha sorprendido a una Arcelor mucho más lenta de reflejos».
De la documentación facilitada ayer por los Mittal se deduce que se han medido todos los pasos para que la operación, desarrollada por Citigroup, Credite Suisse, Goldman Sachs y HSBC, sea viable financieramente, incluso con un coste más que asumible por cualquier empresa. Por un lado, el importe máximo en efectivo a pagar por Mittal a los accionistas de Arcelor ascenderá aproximadamente a 4.700 millones de euros. Por otro, la empresa anuncia también que ha llegado a un acuerdo para revender a ThyssenKrupp todas las acciones ordinarias de Dofasco que Arcelor va a adquirir por unos 4.000 millones de euros, dinero que la compañía anglo-india sumará directamente a su caja. El resto, hasta los 18.600 millones en que ha fijado la operación, lo 'desembolsará' a través de papel, es decir, con acciones.
Los gobiernos de Luxemburgo y París mostraron su preocupación, mientras la Comisión Europea expresó su intención de analizar con 'lupa' esta sorprendente oferta.