El delegado del Sporting, Enrique Castro 'Quini', explicaba en la sala de prensa del Carlos Belmonte que «el equipo viajero es el que peor parado sale con estas cosas, pero entiendo que es por causas mayores y no se puede hacer otra cosa que volver».
Quini comprobó 'in situ' el estado del terreno de juego y, «viendo cómo estaba, indudablemente era imposible jugar. Al quitar la nieve, a los pocos minutos se congelaba el campo». También constataron los dos equipos que «la gente iba a tener problemas para acceder al estadio porque hay unas placas de hielo impresionantes. Lo mejor para todos era que no se jugase el partido porque el campo estaba impracticable». Quini, que no recordaba haber vivido una situación así en su etapa como futbolista, llamó al hotel del Sporting a primera hora de la mañana desde el Carlos Belmonte. Al ver cómo estaba el terreno de juego, «no hizo falta que los jugadores salieran del hotel».
Por su parte, el centrocampista Gerardo señaló que «el aplazamiento es la mejor decisión por el riesgo que conlleva para los futbolistas», aunque confesó que repetir el viaje a Albacete «es un fastidio». El central Juanmi coincidió con su compañero porque «se ha tomado una decisión prudente». Observó que, pese al interés porque se jugase el partido, ya que iba a ser televisado en directo, «aquí no han intentado ni quitar la nieve», y espera que no pasen factura ni el largo viaje ni los dos días sin entrenamientos.
El técnico del conjunto manchego, Carlos Ferrando, fue contundente al defender el aplazamiento: «La gente paga para ver un espectáculo y si no lo hay estamos haciendo fraude a los demás. Además, puede haber lesiones, los accesos al estadio no están bien, ni las tribunas... Al que más le interesaría jugar es a nosotros, porque estamos en una buena racha y jugando bien. Que nosotros queríamos jugar está claro».