Nunca mejor dicho. Nos quieren vender la moto. Primero, yo no he fumado nunca y considero una opción personal fumar o no, siempre que se respeten lugares cerrados, hospitales, etcétera, sin llegar al linchamiento que sufren los fumadores ahora.
Ustedes piensen: hoy es esto, dentro de cuatro días sobrarán los obesos, los viejos, los mendigos, las prostitutas, los enfermos mentales, etcétera, personas que resultan incómodas de ver y caras de mantener médicamente en una sociedad cada vez más hipócrita e insensible a los problemas de los demás. Que no se olvide el Estado de que el tabaco le ha dado y le da muy buenos beneficios que se ha embolsado sin ningún remordimiento durante muchos años y ahora que estos 'adictos' que han llenado sus arcas resultan caros médicamente, hay que borrarlos de un plumazo.
Señores, siempre volvemos a lo mismo. Nos lo dejan bien claro: para pagar servimos todos. Mientras nos distraen dando bombo y platillo al humo, nos suben la luz, el agua, el gas, las hipotecas; de la gasolina, para qué hablar, y un buen número de alimentos imprescindibles en nuestros hogares. Esto sí que nos debería preocupar y enfadar, señores, esto sí que nos produce verdadera ansiedad, pensar en cómo pagar nuestras casas, cómo llenar nuestras calefacciones y nuestras neveras todos los meses y cubrir los gastos de nuestros hijos, sin que nos suban los sueldos al tenor de la vida y el trabajo escasee más que los milagros.
Espero que la gente se dé cuenta de las cosas verdaderamente importantes. Que fumar es malo, todos lo sabemos,l pero algo que el mismo Estado y la sociedad han permitido y fomentado durante muchos años, no se va a borrar de un día para otro. Seamos humanos y no quitemos libertades tan alegremente, porque hoy se las quitamos a otros, mañana nos pueden quitar la nuestra.