Capacidad para 26.000 metros cúbicos, 14 metros de profundidad, 9,6 millones de euros. Son las cifras del segundo depósito de aguas de tormenta con el que contará Gijón, en esta ocasión para la cuenca centro de la ciudad. El pozo de tormentas se construirá bajo la zona verde situada junto al Museo del Ferrocarril y una vez que entre en funcionamiento evitará que las aguas más contaminadas lleguen, como hasta ahora, al puerto deportivo. El sistema es el mismo que el del Palacio de Deportes, inaugurado el pasado mes de agosto y que tiene mucha menos capacidad.
La concejala de Medio Ambiente y presidenta de la EMA, Dulce Gallego, presentó ayer los detalles del proyecto, después de que el consejo de administración aprobara su licitación por 9.634.961 euros. El consejo ha decidido adjudicarlo a través del sistema de concurso, para ampliar las posibilidades de hallar mejores ofertas, no sólo económicas sino también referidas al sistema de construcción. Así lo explicó el gerente de la EMA, Luis Alemany. Por lo tanto, la adjudicación llegará en unos tres o cuatro meses y las obras tendrán un plazo de ejecución de 15 meses. Si se cumple el calendario, entrará en funcionamiento en el otoño de 2007.
Según las previsiones, el colector está preparado para asumir riadas que sólo se dan una vez cada cien años en Gijón. En cualquier caso, servirá para recoger las aguas de tormentas que ahora provocan entre seis y diez alivios al mar al año, al ser insuficiente la red de alcantarillado. El pozo dará servicio a una zona de Gijón «muy sensible», según Alemany, en la que además se está construyendo el futuro centro de talasoterapia. En condiciones normales, sólo se inundará la 'planta' intermedia del pozo. Ese agua será después canalizada al sistema de saneamiento de forma paulatina, cuando los niveles vuelvan a la normalidad, y de allí, a la planta de pretratamiento de La Figar y la depuradora de Aboño. En caso de mayores precipitaciones, se inundará también la segunda planta. En cuanto a la primera, de 6 metros de altura, sólo se ocupará un metro y medio. Por eso, no se descarta la posibilidad de darle a ese espacio cualquier otro uso, aprovechando los grandes cambios que sufrirá la zona tras la supresión de la barrera ferroviaria. Pero eso será a largo plazo.
Para dar servicio a este depósito será necesario también construir un colector bajo Marqués de San Esteban, de 2,70 metros de alto y 1,80 de ancho, que conectará con el colector de la calle de Pedro Duro.
Otras obras
Este es el «gran proyecto», pero no el único de los que pasaron por el consejo de la EMA, en la que se aprobó la licitación y adjudicación de obras por un valor total de 14,2 millones de euros. Se trata de «una cifra de inversión histórica», señaló Gallego. Así, se adjudicaron proyectos que suman 2,4 millones: el saneamiento del camino de La Vega, el de La Pedrera, la red de distribución de La Olla y Cefontes, la impermeabilización del depósito superior de La Perdiz y la adaptación del sistema informático de la empresa, paso necesario tras los cambios en la facturación.
En cuanto a las licitaciones, que ascienden a 11,7 millones, también se aprobó el colector separativo de la avenida de Dionisio Cifuentes y el camino de La Corolla, así como la adquisición de una cuba.
Gallego anunció además que el próximo 1 de marzo la EMA se hará cargo de forma definitiva de la gestión de las plantas de pretratamiento de La Figar y El Pisón. La decisión se deriva del convenio existente entre el Ayuntamiento y el Ministerio de Medio Ambiente.