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Sábado, 4 de febrero de 2006
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ASTURIAS
Asturias
Medio Ambiente justifica su elección del trazado Unquera-Llanes en el «amplio apoyo» vecinal
La autovía discurrirá por el Sur desde Cantabria a Pendueles y por el Norte hasta Llanes, como adelantó EL COMERCIO El ministerio reconoce que la alternativa hecha ayer oficial supone una «mayor ocupación del Paisaje Protegido de la Costa Oriental» y afecta más al «patrimonio arqueológico»
SAN ROQUE. Una de las habituales caravanas que se forman en la N-634 entre Unquera y Llanes. / E. C.
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Más de una década después de que se iniciara la tramitación del Unquera-Llanes, el único tramo de la autovía del Cantábrico que está pendiente de construcción entre el centro de Asturias y la frontera con Francia ya tiene trazado oficial. Medio Ambiente publicó ayer la declaración de impacto ambiental (DIA), en la que al fin se define por dónde pasará la A-8 en la zona más oriental de la región. Como adelantó EL COMERCIO hace una semana, y tras más de un año de estudio, el ministerio ha optado por una combinación de alternativas en las que se prima el afectar lo menos posible a poblaciones sobre la afección al medio natural. En definitiva, los 22.250 metros del Unquera-Llanes discurrirán por la alternativa Sur desde la frontera de Cantabria hasta Pendueles, y por la Norte desde ahí hasta Llanes.

En el lugar donde hoy termina la autovía del Cantábrico en un viaje hacia Cantabria, el futuro trazado -la llamada alternativa Norte 1- irá paralela a la actual carretera nacional 634 hasta la Sierra de Cue. En ese punto, la vía de alta capacidad virará hacia el norte, de modo que evitará afectar al núcleo de San Roque del Acebal. Todo esto forma parte del tramo 1, que finaliza en la Venta de Pomar, antes del cruce del río Purón.

La opción Sur en este tramo se descartó, dice Medio Ambiente, porque era necesario desviar demasiado la autovía para evitar afectar a núcleos de población y, aún así, se dañaría la Cueva de las Herrerías o al Pozu de la Mina. Por su parte, la alternativa Norte pura tampoco se tuvo en cuenta al atravesar San Roque del Acebal. En definitiva, se elige la Norte 1 «por su menor impacto ambiental». Aunque también dice la DIA que esta solución deberá «ajustarse en futuras fases de planificación, con mayor nivel de detalle, para reducir sus excesivos sobrantes de tierras».

A la altura de Purón comienza el tramo 2, que termina en La Franca, y para el que el ministerio ha elegido lo que denomina alternativa Norte-Sur. Según explica el texto de la declaración de impacto, la autovía discurrirá por la alternativa Norte hasta Buelna (con lo que discurrirá paralela a la N-634 por la rasa de Andrín); en este punto se unirá a la Sur, y continuará por este trazado hasta La Franca. Este tramo, el más extenso con 14.000 metros, es el que más debate ha planteado. En la propia declaración de impacto se le dedica un análisis bastante más pormenorizado para justificar la decisión.

De mano, y siguiendo las recomendaciones del estudio informativo, se descartaron las alternativas que discurrían más al Sur, por el Valle Oscuro, debido a que sería necesario abrir un nuevo corredor por el Lugar de Interés Comunitario (LIC) de la Sierra Plana de la Borbolla.

Participación pública

La otra opción era la Sur. En principio, es la que tiene un menor impacto ambiental: no agrede al Paisaje Protegido de la Costa Oriental y tiene una afectación menor a yacimientos arqueológicos. Sin embargo, el gran problema de esta alternativa, la más respetuosa con el medio natural, era el importante rechazo social que suscitaba. Según reconoce la DIA, ese rechazo social «se ha manifestado en la información pública, basado principalmente en la proximidad a los núcleos de población de Puertas de Vidiago, Riegu y Vidiago, que quedarían afectados por la proximidad de la infraestructura».

En definitiva, dice el documento de Medio Ambiente que aunque la opción Norte-Sur «supone una mayor ocupación del Paisaje Protegido de la Costa Oriental y una mayor afección del patrimonio arqueológico», se «valora como las más adecuada» porque «cuenta con un amplio apoyo manifestado en la participación pública», es decir, en la fase de alegaciones. El motivo de esta aceptación popular es que daña en mucha menor medida a los núcleos de población.

Por último, el tramo 3, igual que los últimos kilómetros del tramo 2, no presentaban demasiadas complicaciones a la hora de inclinarse por una opción. Desde La Franca hasta Unquera, la autovía discurrirá por la llamada alternativa Sur, de 2.800 metros y que «se coloca sobre la actual N-634, discurriendo por encima de esta carretera hasta el entorno de Bustio, aunque con desmontes y terraplenes por la fuerte pendiente de la ladera y lo sinuoso de la actual carretera». Según figura en la declaración de impacto ambiental, «en Bustio se separa un poco al norte de la N-634 para alcanzar los viaductos del Deva», y en este punto sí afectará a algunas casas de la zona.

Además de la ventaja que supone el aprovechar parte de la plataforma de la N-634 (de manera que se reducen los terrenos que será necesario afectar), la opción Sur fue elegida por descarte: la Norte discurría por el Paisaje Protegido de la Costa Oriental y cortaba la Zona de Especial Protección para las Aves (Zepa) de Ribadesella-Tina Mayor.

Las reacciones

Cuando EL COMERCIO publicó el pasado 27 de enero que este sería el trazado elegido los colectivos más beligerantes ya mostraron su satisfacción. Así, la asociación vecinal Peña Tú aseguró que no acudiría una vez más a los tribunales, actuación que ya supuso en su día un retraso de años en la tramitación. El PP también dejó ver su agrado, y achacó la decisión, de Medio Ambiente a que había surtido efecto un «clamor popular» que optaba por ese trazado».

El PSOE garantizó que respetaría cualquier opción elegida, porque es «fruto del trabajo independiente de los técnicos». En IU el sentir era «que se haga ya, por donde sea», igual que decían los sindicatos. Eso sí, la coalición de izquierdas advertía que no se debe escatimar en costes a la hora de tomar las medidas necesarias para aminorar al máximo posible el impacto ambiental en las zonas más sensibles que resulten afectadas.



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