Costó trabajo, pero, finalmente, el Ministerio de Medio Ambiente entendió la especificidad de Asturias en la cronología de sus incendios forestales. La constatación de que la franja comprendida entre febrero y mayo concentra el mayor número de fuegos incontrolados en el Principado ha llevado a la Dirección General de Biodiversidad a enviar una Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF), que permanecerá en la comunidad autónoma durante dos meses.
Según explicó ayer el director general de Seguridad Pública, «con fecha de hoy» la Consejería de Justicia, Seguridad Pública y Relaciones Exteriores ha recibido una carta de la Dirección General de Biodiversidad en la que se informa al Principado de que la BRIF llegará el 16 de febrero y permanecerá en Asturias durante dos meses. Operará desde Tineo. Las palabras de Francisco de Asís fueron apostilladas por el jefe de Intervención de Bomberos de Asturias, quien añadió que la brigada estará formada por 18 personas divididas en dos turnos de nueve.
«Son ocho bomberos y un técnico por turno, además de un helicóptero de gran capacidad, que puede no sólo trasladar a los nueve miembros de la brigada, sino cargar hasta 1.500 litros de agua», explicó Jaime Martín, poco después de exponer las razones por las que el mes de marzo de 2005 se convirtió en el pico más alto de la estadística del pasado año, con 847 incendios y una superficie quemada total de 4.105 hectáreas. «Con el tipo de vegetación que tenemos en Asturias, las fuertes heladas de los primeros meses del año secan el terreno, lo que, unido al viento sur, crean una mezcla explosiva que se traduce en un periodo de alerta de máximo riesgo».
En ese sentido, el consejero de Justicia, Seguridad Pública y Relaciones Exteriores agradeció «el compromiso» de la Administración del Estado con Asturias, con dispositivos en las zonas oriental y occidental. «Hace tiempo que insistimos en ello y finalmente hemos conseguido que entiendan esta peculiaridad asturiana. Yo comprendo que es difícil de entender que en febrero o marzo el riesgo de incendio sea mayor en Asturias que en el sur de España. Pero la Dirección General de Biodiversidad ya lo ha asumido», afirmó Francisco García Valledor.
En el conjunto del año, Asturias registró 2.281 incendios forestales, con una superficie quemada de 7.565 hectáreas, lo que constituye el 43,7% del total de las intervenciones de Bomberos de Asturias a lo largo de 2005. «Es un balance relativamente satisfactorio porque en un año tremendamente difícil la superficie quemada sólo creció de un 2,48% a un 3,32%», afirmó García Valledor.