La dirección de Naval Gijón ya tiene fecha para trasladar a El Musel el quimiquero, cuyo casco se construyó en Ucrania. Si se cumple el calendario, la maniobra se efectuará el día 28 de este mes. De hecho, ayer mismo se iniciaron los trabajos para la flotación permanente del buque 610 en el dique del astillero con el cambio de compuertas, operación que se llevó a cabo con una de las grúas que la empresa ha incluido en su plan de mejora de activos.
La salida del quimiquero entraña riesgos, pues hubo casos en los que sacar un barco de Naval Gijón o piezas de calderería pesada del Tallerón de Duro Felguera ocasionaron daños de consideración. Pese a todo, los expertos estiman que la salida será más sencilla que la entrada.
El buque 610 llegó a finales de agosto a Naval Gijón tras recibir la autorización de la Autoridad Portuaria de Gijón y corregir Capitanía Marítima el informe en el que desaconsejaba la maniobra. Pese a todo, alertaba de que se trataba de una operación de «alto riesgo». Con estas advertencias, el barco fue trasladado al dique de Naval Gijón «en el calendario previsto y sin desperfectos», según explicaron al término de la operación, el director del proyecto del buque 610, José Antonio Rodríguez Quirós, y el capital de Marina Mercante José Manuel Fernández Valdés.
Tras seis meses en la factoría, será trasladado a El Musel el día 28. Mientras tanto, continuarán los trabajos de arranque de motores auxiliares y diversos sistemas de cámara de máquinas, y se concluirán los trabajos de pintura de los tanques. Una vez en el puerto, se realizarán las pruebas restantes de buque, particulares y oficiales, incluyendo las pruebas de mar.
Más de 250 trabajadores, entre personal propio del astillero y compañías auxiliares, participan en los trabajos del quimiquero. Las previsiones de la dirección de Naval Gijón es que concluyan a finales del mes de abril.
El barco fue encargado por el armador noruego Knutsen OAS Shipping. Se trata del octavo buque de este tipo y el cuarto de 35.000 DWT (toneladas de peso muerto) construido en el astillero gijonés. Tras él, la plantilla se volcará en el primero de los cuatro portacontenedores contratados por el armador alemán Komrowski, en el que ya se está trabajando.