Las obligadas ausencias del lesionado Pablo Álvarez y del sancionado Dorado pueden convertir el partido de esta tarde en un banco de pruebas. El Sporting recibe a uno de los visitantes con mejores estadísticas, con la necesidad de reencontrarse con un triunfo que le resulta esquivo desde hace casi dos meses, cuando Calandria derrotó al Lorca en El Molinón.
Mientras el equipo rojiblanco camina hacia los 50 puntos de objetivo fijado por su técnico, la ilusión del entorno, que también existe dentro de la entidad, está puesta en luchar por los puestos más altos, en contra de todas las adversidades posibles. No cabe duda que Pablo Álvarez es una referencia ofensiva fundamental y Dorado un soporte importante en la banda izquierda, sobre todo en casa, pero acordarse de los que no están es inútil. Lo más positivo sería no echarlos de menos, como pasará en la próxima campaña.
Las ausencias no deben provocar dudas en los rojiblancos. Tampoco pueden asustar las estadísticas del rival, que llega tras reforzarse con jugadores de la misma categoría o inferiores y un sistema de juego que asume riesgos. Dependerá de la inteligencia que se aplique en el juego, pero sin el infortunio de las últimas jornadas.