No sé si ye verdad o si será cuento», dice Enrique Alonso Gutiérrez, con 76 años de vida y recuerdos, antes de comenzar una de sus narraciones. Vive en La Xamonda, en el concejo de Mieres, y es uno de los informantes que ayudan a recuperar la tradición oral asturiana. Relata historias que ya se contaban allá por el siglo XVI, aunque adaptadas al espacio y el tiempo que a él le tocó vivir, pero ignora que el mismísimo Lope de Vega ya incluyó en sus escritos algunos de esos relatos que él narra con gracia y en un asturiano cerrado que a veces cuesta entender. No sabe tampoco que las historias que da por verídicas, a las que incluso pone nombres de protagonistas que alguien conoció un día, son las mismas que otros cuentan en Lituania, Rusia o Polonia.