Los alcaldes de Llanes y Ribadedeva, Dolores Álvarez Campillo y Alejandro Reimóndez, manifestaron ayer su satisfacción con el avance en la tramitación del tramo de autovía entre Unquera y Llanes, el único que falta por ejecutar en el oriente asturiano y el que más polémica ha suscitado. Ambos asumen la elección del trazado propuesto por el Ministerio de Medio Ambiente y piden a Fomento que «agilice los trámites pendientes» para que «tal y como prometió la ministra, pueda estar acabado en 2009».
La primera comparecencia conjunta de los dos alcaldes para opinar sobre el tramo tenía lugar apenas un día después de que el Boletín Oficial del Estado publicara la declaración de impacto ambiental (DIA) que indica que el tramo Unquera-Llanes discurrirá por la alternativa Sur desde la frontera de Cantabria hasta Pendueles y por la Norte desde ahí hasta Llanes.
Álvarez Campillo destacó el impulso vivido por el proyecto desde el regreso del PSOE al Gobierno central en 2004. «Existe una partida presupuestaria tanto para redactarlo como para empezar las obras este año, si fuera necesario», dijo, aunque reconoció que «será difícil iniciarlas en 2006» por los trámites pendientes. No obstante, confía en una reducción «drástica» de plazos por parte del Gobierno central. La alcaldesa agradeció a Medio Ambiente «la rapidez con la que se ha hecho pública la declaración de impacto ambiental», ya que, apuntó,«este tramo es uno de los más conflictivos y con más impacto en cualquiera de los trazados propuestos».
Lo que no hizo Álvarez Campillo fue valorar si la opción elegida es o no la más adecuada aunque tiene claro que «si los técnicos eligieron éste, seguro que es el mejor». Sí comprende que los afectados no estén contentos con el trazado elegido pero prioriza «la necesidad urgente de esta infraestructura para Asturias y, fundamentalmente, para Ribadedeva y Llanes».
Críticas a los populares
En su comparecencia, la alcaldesa socialista hizo historia para recordar que el trazado elegido fue el mismo que «aprobó el Ayuntamiento de Llanes en el año 1989». Por eso, entiende que los llaniscos «merecen una explicación sobre lo que pasó en los años de Gobierno popular porque nadie se cree ya que hubiera ninguna paralización judicial». Y es que el PP es, sin dudarlo, para ambos regidores, el responsable directo del retraso. Incluso, Alejandro Reimóndez personaliza la responsabilidad en el ex ministro de Fomento Francisco Álvarez-Cascos. De hecho, en su opinión, «si Arias Salgado hubiera seguido de ministro de Fomento, el tramo ya estaría hecho».
El alcalde de Ribadedeva aprovechó para recordar que en su localidad hubo, desde el principio, «consenso sobre la elección de trazado», y expresó el rechazo vecinal por haber sido «arrastrados por la voluntad de asociaciones vecinales y no precisamente del concejo». Lamentó, por ello, que «las dos legislaturas del PP hayan supuesto para Ribadedeva un atraso muy grande».
Intereses generales
También valoró ayer la alternativa elegida por Fomento el nuevo presidente de la asociación Peña Tú, Germán Abad, quien considera que «la elección del trazado mixto supone el triunfo de los intereses generales, del esfuerzo de este colectivo y la mayor derrota de Trevín». «Tuvimos que luchar contra el empeño de favorecer la especulación y no lo vamos a olvidar», afirmó. Aseguró que, con esta decisión, se demuestra «que los movimientos vecinales llegan a ser imprescindibles y eficaces». Eso sí, expresó su respeto por quienes defienden la opción sur. «Entenderíamos que emprendieran acciones legales. Es su derecho».
Abad cree que aún queda por responder «por qué no se eligió ahora la opción Sur, si era la mejor y se supone que paralizarla fue un capricho de Cascos». Una respuesta que debería venir, dijo, del actual delegado del Gobierno que «no ha conseguido embaucar a los ministerios». En cualquier caso rechazó la idea de que el retraso tenga que ver con la asociación porque, a su juicio, «somos las principales víctimas, no los culpables».
En cualquier caso, está satisfecho de que «se haya tomado una decisión con sentido común» aunque prefiere evitar mayores celebraciones ya que entienden que «ha habido demasiadas muertes en el tramo».