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Domingo, 5 de febrero de 2006
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ASTURIAS
Asturias
Las damas se quedan fuera
La sociedad de artesanos de Cangas del Narcea veta una vez más la entrada de mujeres en este colectivo creado en 1902
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LA SOCIEDAD
Fundación: se fundó en 1902. Como objetivo primordial figuraba la puesta en marcha de actividades encaminadas a mejorar las fiestas patronales de la villa de Cangas.

Trayectoria: en el momento de su constitución se estima que eran 70 los socios. Con el paso de los años, la sociedad fue ganando adeptos. La mayoría de los socios son del concejo de Cangas del Narcea. Lo habitual es que los miembros hagan a sus hijos varones socios del colectivo cuando nacen.

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No quiere cambiar. Después de más de un siglo de existencia, el colectivo encargado de disparar y financiar la popular descarga de las fiestas canguesas del Carmen vuelve a ratificar su deseo de que la sociedad no contemple, «de momento», la incorporación de mujeres.

La mayoría de sus socios -un total de 2.200- entiende que esta posibilidad no sólo altera las raíces históricas del colectivo centenario, sino que «puede generar fisuras que pondrían en peligro hasta su propia existencia».

El debate no es nuevo. Sin embargo, tras cuatro años de discusiones, la mayoría de los socios vuelve a mostrarse en contra de la entrada de socias. Y lo hacen por cuatro años más, porque la junta directiva, que el pasado viernes celebró una asamblea de convocatoria electoral una vez finalizado su mandato cuatrianual, ha decidido no sólo que el debate se solape durante la campaña, sino también en los próximos años de dirección. Es decir, hasta 2010, como mínimo, si no hay un cambio sustancial en la filosofía de la sociedad y en su dirección, la llegada de mujeres está vetada en la sociedad de artesanos de Cangas del Narcea.

El hasta ahora presidente del colectivo, Pablo Fernández, no dejó lugar a dudas durante su intervención ante la asamblea el pasado viernes. Además de hacer balance del último año de gestión, dedicó buena parte de su tiempo a rememorar un debate abierto allá por 2002, año del centenario, cuando varias mujeres solicitaron la posibilidad de pasar a formar parte de esta sociedad.

Opiniones encontradas

Ante los miembros presentes en la asamblea, Fernández, que es partidario de la presencia femenina, comunicó públicamente que el posible cambio «suscita opiniones muy encontradas que hacen imposible cualquier consenso». Ante la repetida situación, la sociedad, pues, se ratifica: por el momento no habrá mujeres en su organización.

Y es que mientras un sector defiende la integración, existe otro grupo de socios «muy importante en número» que considera que la incorporación femenina puede representar «una ruptura irreparable con la tradición de la sociedad».

Esta postura es respaldada, a su vez, por gran parte de la junta directiva, que es elegida directamente por el presidente de la entidad. Sus miembros se muestran contrarios a los nuevos aires. En su discurso, proclaman «prudencia y consenso para romper una norma que se mantiene desde la fundación de la centenaria sociedad».

La asamblea sirvió también para dar cuenta del estado de cuentas, que en la actualidad arrojan un saldo bancario positivo de 22.792 euros.



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