Haga frío o calor siguen fieles a su cita de todos los años. Son los hombres y las familias de la mar, que celebraron la festividad de su patrona, la Virgen de las Mareas con una misa y procesión. Y ayer tocaba frío, mucho frío, en la iglesia de El Nodo, tanto que a algunos miembros del coro de Sabugo, que encabezaban el desfile religioso, les costó llegar aguantar el tipo luciendo el típico traje de pescadores.
Fieles a su tradición, los vecinos de El Nodo volvieron a llenar el templo del barrio, aunque también es cierto que las caras presentes son cada vez mayores y escasea la juventud, por lo que la emoción al recordar a los que ya no están fue más que evidente en buena parte de la ceremonia. Pero no estuvieron solos, junto a ellos se encontraban diversas personalidades, tanto municipales como del mundo de la pesca, sin contar una nutrida representación de las cofradías de Semana Santa.
Así, en las primeras filas el Delegado del Gobierno, Antonio Trevín, compartía banco con el de Defensa, Francisco Sánchez-Barcáiztegui Gutiérrez-Bustamante, el comandante de Marina, José Rodríguez Alcalá, y un representante del Instituto Social de la Marina. A apenas unos metros se encontraban el director del Puerto, Antonio Navarro, el presidente de la Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas, Gregorio López y la secretaria de la misma, Pilar Giménez. José Alfredo Iñarrea representó al Ayuntamiento avilesino y Antonio Sabino a la Cámara de Comercio.
La petición
Todos ellos rindieron homenaje a su patrona, la Virgen de las Mareas, y le pidieron, como todos los años, que no falte el trabajo ni el pan en las mesas de los hombres de la mar. La eucaristía estuvo cooficiada por varios sacerdotes de la comarca y el obispo auxiliar de Oviedo, Raúl Berzosa.
Tras la procesión de la Virgen y la réplica del barco San Telmo, los pescadores jubilados disfrutaron de una comida en la que compartieron vivencias y recuerdos de sus estancias en el mar.