El pueblo de Luanco conmemora los 230 años del milagro del Santísimo Cristo del Socorro, que tuvo lugar tal día como hoy, 5 de febrero, pero del año 1776. Se trata de una solemne celebración, con profundo contenido religioso entre las gentes de la mar por su especial vinculación con los marineros locales.
Desde hace más de dos siglos, el gremio de pescadores luanquinos venera al Cristo como santo patrón de la cofradía, siendo sustituido por la Virgen del Rosario, según consta en los actas parroquiales. Por esta razón, los actos religiosos serán los protagonistas de la jornada que dará comienzo a las once y media de esta mañana, con la procesión civil integrada por autoridades locales y regionales.
El cortejo partirá de la plaza de la Villa, delante del consistorio, para dirigirse al cabildo parroquial donde se formará la procesión religiosa presidida por la imagen del Santísimo Cristo del Socorro. Tras realizar su recorrido tradicional por las principales calles de la villa, dará comienzo el oficio religioso con el canto del himno del Socorro entonado por el coro de voces del pueblo luanquín.
Pero las fiestas guardan otros atractivos. En la jornada de ayer, la gastronomía fue la protagonista principal, con el plato de la calderada ofrecido en todos los restaurantes de la localidad. Una propuesta culinaria que también guarda un vínculo especial con las gentes de la mar con el que la hostelería local busca rendir un homenaje a sus pescadores.
Otro contenido de la fiesta fue la recuperación de las hogueras tradicionales y la danza prima que tuvo como escenario la playa de Luanco tras los fuegos artificiales. Durante todo el día de ayer, la villa de Luanco estuvo colapsada por la masiva afluencia de visitantes que disfrutaron de la fiesta más importante del concejo.
Un nuevo equipamiento
En otro orden de cosas, cabe destacar que el entorno de la playa de Luanco cuenta desde ayer con una nueva área recreativa situada en el acceso a la urbanización de Peroño. Las actuaciones fueron ejecutadas por el Ayuntamiento y consistieron en la construcción de un parque infantil y la instalación de mobiliario rústico. El equipamiento forma parte de una segunda fase con la que se pretende mejorar y acondicionar los espacios verdes existentes. Según manifestó el alcalde de Gozón, Salvador Fernández, «la idea es dotar al entorno de la playa y accesos a Peroño de un equipamiento acorde con las demandas de los ciudadanos».