El fútbol es eficacia, gol y una pizca de suerte. Justo las tres cosas de las que careció ayer el conjunto rojiblanco. Lo admitía Ciriaco Cano nada más finalizar el partido, mientras, de fondo, los jugadores del Nástic celebraban su victoria en El Molinón. «A ver si la fortuna, que nos está dando la espalda, nos sonríe más este año porque...», se lamentó el técnico del Sporting tras contemplar la primera derrota de sus hombres en casa esta temporada, que, según reconoció, «duele, pero como siempre que uno pierde, ya sea ante su afición o lejos de ella».
Los sportinguistas sucumbieron de inicio ante la apuesta del técnico Luis César Sampedro: «En la primera parte nos ha costado meternos en el partido porque el Nástic no nos ha dejado hacer nuestro juego y nos ha presionado bien». Así, el público que se dio cita en El Molinón vio a un Sporting «al que le costaba enlazar varios pases consecutivos», señaló Ciriaco, que, pese a mostrarse satisfecho del trabajo de su plantilla, echó de menos «más tensión» en el primer período. Después, el equipo supo reaccionar, y lo hizo, pero el gol llegó en el peor momento y la suerte no estuvo de su lado.
El técnico rojiblanco calificó el partido como «competido y de pocas ocasiones por la tensión de ambos equipos», en el que «ha ganado el que más acierto tuvo». Como suele suceder, el conjunto que se adelantó en el marcador tenía todas las papeletas para ganar el duelo. Y así fue. «Nosotros hemos tenido la oportunidad del palo, pero se nos ha ido», se lamentaba el extremeño.
Ciriaco sabe que las derrotas no llegan ni en el mejor ni en el peor momento, pero sí que nunca son positivas. «Hemos perdido una batalla, pero la guerra continúa hasta el mes de junio», afirmó con rotundidad, para, a continuación, asumir que el Sporting, tras este mal resultado, «se desengancha de la zona de arriba». «A ver si recuperamos pronto el tono y logramos buenos resultados en los próximos tres partidos», apuntó.
Un rival «muy fuerte»
Con semblante más relajado apareció el técnico visitante, que afirmó que «el Sporting, un buen conjunto, se ha encontrado delante con un rival que lleva seis victorias consecutivas a domicilio». En opinión de Luis César Sampedro, el mal día de los rojiblancos se debió al trabajo del Nástic, «orientado a ser muy fuerte en defensa, presionar la línea de creación local y cortar los pases largos a los puntas». Tal como así fue.