Alrededor de 100 observadores internacionales controlarán los comicios presidenciales y legislativos que se celebrarán hoy en Costa Rica, según informó el presidente del Tribunal Supremo de Elecciones , Oscar Fonseca. Además del futuro presidente costarricense, de estos comicios también saldrán dos vicepresidentes, 57 diputados y 1.002 regidores entre los candidatos presentados por numerosas fracciones políticas.
El ex mandatario (1986-1990) Oscar Arias Sánchez, candidato del Partido Liberación Nacional (PLN) y Premio Nobel de la Paz 1987, con el 42,6% de la intención de voto de los costarricenses es el favorito para sustituir en la Presidencia a Abel Pacheco. Sin embargo, según la última encuesta, a estas alturas del proceso le pisa los talones peligrosamente su principal rival, el represenante del Partido Acción Ciudadana (PAC), Ottón Solís, con el 31,5% de los apoyos. La escasa diferencia entre contrincantes es una circunstancia inédita en Costa Rica que promete reñida la contienda.
El proceso electoral 2005-2006 tiene diferencias notables respecto de periodos anteriores. El más destacable es la llegada de una gran cantidad de representantes de partidos políticos diferentes a Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana, quienes gobernaron con mayorías legislativas en la mayor parte el periodo comprendido entre 1953 y 2002.
Además, la amenaza de un abstencionismo cercano al 40% del padrón electoral pone en duda la legitimidad del candidato que finalmente resulte electo. El descontento de los ciudadanos respecto al sistema costarricense ha aumentado al unísono con las denuncias por corrupción en las altas esferas públicas y con el deterioro de la calidad de vida, especialmente de la clase media, durante los últimos 20 años.