El presidente del PP, Mariano Rajoy, arremetió ayer contra el Gobierno y lanzó sus más duros ataques contra la estrategia antiterrorista de José Luis Rodríguez Zapatero, que tildó de «vergüenza nacional». Unas críticas que, a juicio de la vicepresidenta primera, muestran la «voracidad sin límites» del PP en sus intentos por desgastar al Ejecutivo.
Durante la clausura de un acto de su partido en Huesca, Rajoy acusó al presidente del Gobierno de modificar la política antiterrorista de Aznar y de haber dinamitado el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Un acuerdo que, defendió, sirvió para debilitar a ETA, incluir a Batasuna dentro de las listas internacionales de organizaciones terroristas y para expulsar a la formación de Otegi de las instituciones.
Ante varios centenares de simpatizantes, el líder de los populares atribuyó al jefe del Ejecutivo la responsabilidad de que el Partido Comunista de las Tierras Vascas esté presente en las instituciones y que haya podido condicionar la elección del lendakari además de la Presidencia del Parlamento autonómico.
A juicio de Rajoy, la política antiterrorista consiste en «ceder» ante ETA y su entorno, así como «mendigar una tregua». La última de esas cesiones sería, en su opinión, el cese del fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño. Por último, el presidente del PP arremetió contra el «espectáculo lamentable» del Estatuto catalán y aseguró tener derecho a recoger firmas para pedir un referendo sobre la reforma de esa carta autonómica.
«Tremendismo»
Mientras, María Teresa Fernández de la Vega respondió a las críticas del líder de la oposición y le acusó de tener una «voracidad sin límites» a la hora de desgastar al Gobierno. Pidió a Rajoy que deje a un lado el «tremendismo» y que dedique sus energías a «trabajar» en vez de insultar al Ejecutivo.
La 'número dos' del gabinete socialista denunció en un acto en Jaén que la estrategia de oposición del PP, que calificó de «patética» y «tan inútil como poco verosímil», zanjó.