Fernando C. N., el principal sospechoso del crimen de La Coría, apareció ayer ahorcado en la senda del Cervigón, en las inmediaciones de la escuela taller Rosario Acuña. La Policía encontró el cuerpo a primera hora de la noche, en torno a las nueve. Según pudo saber EL COMERCIO, se colgó con una soga de una de las barandillas de madera del camino que recorre el litoral gijonés desde El Rinconín hasta La Providencia. Al cierre de esta edición, no se le había practicado la autopsia, aunque todo hacía indicar que fue un suicidio.
El fallecido, de 42 años, fue detenido el pasado 24 de enero por los agentes encargados de esclarecer el asesinato de Rosindo Marqués Pinto, un joven de 32 años cuyo cadáver apareció en las obras del enlace de la autovía minera y la ronda Sur, el día 17 de enero. La autopsia desveló que le mataron con una piqueta de obra, del tipo utilizado por los encofradores. También fue detenido el hermano del hombre que ayer apareció ahorcado, P. C. N. Ambos fueron puestos en libertad por la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Gijón 72 horas después de su arresto. Aunque los policías tenían indicios de que Fernando C. N. y P. C. N. estaban presuntamente relacionados con el homicidio, el primero como autor material de los hechos y el segundo como encubridor, no pudieron aportar pruebas lo suficientemente contundentes para encerrarles.
Fernando C. N. había salido hace unos meses de prisión, tras cumplir una pena de 15 años por matar a su cuñado, un taxista de la ciudad, en un bar de El Coto. Aquellos hechos se produjeron a plena luz del día y delante de varias personas. Le asestó tres cuchillazos letales. Los antecedentes penales de Fernando C. N. y el hecho de que fuera amigo de Rosindo Marqués Pinto, cuyo cuerpo apareció en La Coría, obligaron a la Policía a investigarle. Las pesquisas obtenidas en los días posteriores le convirtieron en el principal sospechoso del homicidio, aunque no se pudo aportar ni un solo elemento de cargo.
Al reconstruir las últimas horas de vida de Rosindo Marqués Pinto, los investigadores de la Policía Judicial averiguaron, gracias a la declaración de un testigo, que la últimas personas que estuvieron con la víctima fueron Fernando C. N. y su hermano P. C. N. Como los dos detenidos explicaron en la comisaría de Gijón, los tres amigos habían salido de copas. Todos consumieron gran cantidad de alcohol y también sustancias estupefacientes. La versión de los hermanos es que se separaron del joven a medianoche.
Rosindo Marqués Pinto tenía multitud de antecedentes policiales por pequeños robos. En los meses previos a su asesinato, había perpetrado varios hurtos en distintas obras del municipio. Su compinche era, presuntamente, Fernando C. N. De hecho, en su casa de La Tejerona, que fue registrada por orden judicial poco después de su arresto, se encontró material de obra que ambos habían sustraído. Este hallazgo fue muy significativo para la Policía. Desde el mismo día del crimen de La Coría, los investigadores eran