Las intervenciones antidroga contra la venta al menudeo llevadas a cabo el pasado fin de semana en la ciudad se han saldado con la clausura de dos establecimientos hosteleros, la detención de cuatro personas- los dueños de los bares-, y la sanción administrativa a cinco jóvenes por posesión de estupefacientes. Con estos dos cierres son ya cuatro los locales precintados en lo que va de año por su presunta dedicación al tráfico de sustancias prohibidas. Además, en la madrugada del domingo y el lunes, se realizaron más de un centenar de pruebas de alcoholemia, en concreto 111, de las que quince arrojaron un resultado positivo.
La primera actuación policial antidroga tuvo lugar el pasado viernes por la noche, a las 21 horas, en el bar El Porche, en la confluencia de las calles de Caveda y Mieres. Un confidente informó a la Policía Local de las actividades ilícitas que, supuestamente, se llevaban a cabo en este establecimiento. El 092 organizó un dispositivo de vigilancia en la zona. Se detectó a un cliente que portaba estupefacientes a la salida del bar, por lo que se procedió al registro de sus dependencias. En esta labor intervino la brigada canina del cuerpo.
Uno de los perros halló droga en la cocina, una pequeña cantidad de hachís y cocaína. Las sustancias eran adulteradas o 'cortadas' en este mismo lugar, un pequeño laboratorio clandestino donde se localizaron útiles de pesaje y material para rebajar la pureza de la cocaína. Asimismo, en el registro fueron decomisadas dos armas blancas y unos 5.000 euros en efectivo, además de dos teléfonos móviles y numerosas joyas, halladas estas últimas en el bolso de la propietaria, que fue detenida, al igual que su pareja.
Los perros, decisivos
La segunda intervención tuvo lugar el sábado por la tarde en el bar Kirikinduglas, situado en el número 22 de la calle de María Dolores. Fueron detenidos por trafico de drogas dos ciudadanos marroquíes y se procedió al cierre provisional del establecimiento. El papel de los perros adiestrados volvió a ser determinante para localizar las sustancias en esta intervención. Además del cierre de estos establecimientos, se levantaron cinco actas por posesión de droga a la salida de dos locales nocturnos.
Los controles en las zonas de ocio fueron más allá de las actuaciones antidroga. La Policía Local presentó denuncia contra tres locales de copas por no respetar el horario de cierre. Los tres seguían abiertos a las nueve de la mañana del domingo. También se procedió a la identificación de varias personas por diversos actos de vandalismo callejero, como dar patadas a una cabina telefónica, romper los cristales de un portal o tirar al suelo un ciclomotor estacionado.