Las operadoras tendrán que dar de baja automáticamente la facturación al usuario cuando cambie de compañía, no podrán cobrar servicios que no hayan prestado y asumirán los gastos provocados en caso de alta fraudulenta. Éstos son algunos puntos de la nueva de orden de Calidad que afecta a «todo los servicios de telecomunicaciones» y que intentarán frenar el fraude de las empresas de ADSL y de las operadoras telefónicas.
El secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros, confirmó ayer la creación de la futura orden ministerial de Calidad, una normativa que impedirá, entre otras cosas, que las operadoras cobren servicios que no han prestado. Ros anunció las medidas por la «preocupación» que ha generado en la Administración los datos recabados por la Oficina de Atención al Usuario, especialmente en el caso de los servicios de Internet.
La futura orden ministerial de Calidad, que será publicada este mismo mes, obligará a los operadores a medir y publicar sus niveles de calidad en los parámetros armonizados europeos, lo que permitirá a los usuarios establecer comparaciones entre compañías.
Otra de las principales novedades busca atajar el fraude de los operadores en la contratación de los servicios de telecomunicaciones, un problema de especial relevancia en internet, que representa seis de cada diez quejas. A partir de ahora, los operadores tendrán que acreditar la solicitud de contratación de los servicios y asumirán los gastos provocados a los usuarios en caso de alta fraudulenta.
La normativa prohibirá el cobro de penalización o cuota alguna cuando el usuario decidida dar de baja un servicio del que no haya disfrutado y obligará a los operadores a resarcir al cliente en caso de interrupción del servicio con una indemnización que debe fijarse en el contrato.
Por otro lado, el consejo de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) aprobó ayer la eliminación del sistema de precios regulados de Telefónica de España.Con esta medida, el Gobierno dejará de estipular el precio tope de los servicios de telefonía fija tanto para empresas como para particulares, con lo que será el mercado quien marque los precios.