El Conservatorio Profesional de Música de Gijón será trasladado a la Universidad Laboral. Así lo han decidido las dos administraciones responsables del centro educativo -el Ayuntamiento y la Consejería de Educación y Ciencia-, una medida que será comunicada oficialmente a la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del Conservatorio el próximo lunes.
La alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, el consejero de Educación, José Luis Iglesias Riopedre y el secretario general de la Agrupación Socialista de Gijón, José Manuel Sariego, visitaron ayer mismo el emblemático inmueble de Cabueñes, en un recorrido por las estancias que albergarán en un futuro el Conservatorio: las antiguas habitaciones de los jesuitas, hoy, residencia de estudiantes. La decisión se toma tan sólo un día después de que más de un centenar de personas -padres, profesores y alumnos- llevasen su protesta a las mismas puertas del Ayuntamiento, con un concierto-manifestación en la plaza Mayor.
Al final, las dos administraciones han optado por la alternativa más polémica, ya que la Universidad Laboral fue rechazada por la comunidad educativa del Conservatorio desde la primera vez que se planteó, hace unos dos años.
La AMPA siempre ha desechado el conjunto arquitectónico de Cabueñes por su lejanía de la ciudad, alegando la corta edad de algunos de los alumnos, demasiado pequeños para acudir a la Laboral solos. En los últimos meses, ha sugerido sin éxito varias opciones: primero, la Escuela de Peritos -que acogerá oficinas del Principado-; luego, la Fábrica de Tabacos y la Escuela de Empresariales, reservada para un gran colegio público y, por último, el espacio que quedará liberado tras el soterramiento de la barrera ferroviaria, una idea que fue rechazada por el Ayuntamiento, argumentando que «no se preveían usos educativos» para ese suelo.
Pero aún hay otra razón para la polémica, ya que la elección definitiva afecta también al instituto Universidad Laboral. ¿La razón? En el espacio reservado para el Conservatorio funciona actualmente la residencia de estudiantes, que fue desalojada y trasladada al Norte este curso. El objetivo: dejar libres las antiguas habitaciones para un hotel de lujo.
Es de esperar que esta medida avive los temores de un amplio sector del instituto, que lleva meses alertando de la posible desaparición de la residencia estudiantil. De hecho, la dirección del centro trasladó ayer al consejero su temor respecto al futuro de estas instalaciones.
Visita al Consistorio
Entretanto, los padres, profesores y alumnos del Conservatorio Profesional de Música de Gijón tenían previsto desplazarse hoy por la mañana a la Casa Consistorial con el objetivo de reunirse con los grupos políticos municipales, para recabar su apoyo en sus reivindicaciones.
El Conservatorio lleva veinte años denunciando las estrecheces de su actual sede, el antiguo cuartel de El Coto. La escasez de metros cuadrados no es su único problema, ya que el edificio está plagado de humedades y en los últimos tiempos también se han registrado malos olores, causados por un deficiente sistema de saneamiento.
La directora del centro, Julia Álvarez, advertía el pasado miércoles en la plaza Mayor de que las manifestaciones continuarían hasta que el Ayuntamiento y el Principado les garantizasen un solución satisfactoria. Ese mismo día, SUATEA anunciaba que denunciaría la situación del Conservatorio ante la Junta de Personal Docente no Universitario, al considerar que se imparte clase en un ambiente insalubre.