Llevan años esperando por la construcción de un muelle, una obra que no termina de concretarse a pesar de que tienen constancia de que hace unos cuatro años se aprobó el proyecto para mejorar las instalaciones portuarias en Bustio, en el municipio de Ribadedeva.
«Tienen que hacer un muelle nuevo», recuerdan en la Cofradía de Pescadores de Bustio, donde no terminan de entender el porqué de tanto retraso. Y es que los problemas que genera el actual puerto, lejos de solucionarse, cada día se agravan. De hecho, confirmaron en la cofradía, un tercio de la flota pesquera de Bustio ha optado por irse a otros puertos cercanos antes las malas condiciones que presenta el de Ribadedeva. Así, cuatro embarcaciones pesqueras de Bustio ya no amarran en este puerto, sino que se van hasta Llanes o Ribadesella.
«Se pierde bastante», indican en la cofradía de pescadores sobre el efecto que esa situación provoca en las arcas de agrupación. Ahora, la flota queda integrada por nueve barcos.
Según explican en la cofradía, la idea que baraja el Gobierno regional es habilitar un muelle en una zona de unos 200 metros.
Obras
Por otro lado, ya están prácticamente listas las nuevas instalaciones recién habilitadas en el puerto de Bustio: un silo para el hielo y una cámara frigorífica.
Trabajadores de Albañilerías Andrés, de San Vicente de la Barquera, daban esta semana los últimos retoques, con el hormigonado, a los trabajos desarrollados junto a la rula.
La estructura del inmueble fue llevada a cabo por la empresa Creax S. A., con un plazo de ejecución que quedó fijado en tres meses.
El presupuesto con el que contaron estos trabajos para mejorar los equipamientos de la cofradía de Bustio ascendieron a 49.696 euros. La dotación de los recintos frigoríficos se efectuó con fondos de la Consejería de Medio Rural y Pesca, con la colaboración del ministerio del ramo y la Unión Europea.
«Con estas cámaras ganaremos en comodidad, antes no entraban ni los carros ni nada», explicó Fidel Fernández, uno de los trabajadores de la cofradía.