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Lunes, 13 de febrero de 2006
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AVILÉS
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Las empresas navieras urgen a la UE a que retome la liberalización de la estiba
El director general de Anave, Manuel Carlier, pide «que se inicie sin demora» el tercer intento normativo de salvar «el monopolio» en los servicios portuarios
HUELGA. Aspecto del muelle de Raíces durante la pasada huelga de estibadores. / MARIETA
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La Asociación de Navieros Españoles (Anave), reclama a la Comisión Europea que promueva, por tercera vez, el cambio legislativo que permita liberalizar las tareas de estiba en los puertos del continente. «Se viene hablando de la posibilidad de que la Comisión abra nuevamente un amplio debate» al respecto, comenta el director general de la entidad, Manuel Carlier, quien añade: «Nos ofrecemos para contribuir constructivamente a ese proceso, pero pedimos que e inicie sin demora».

Carlier, a lo largo de un artículo sobre el reciente fracaso del segundo intento de liberalizar los servicios de carga y descarga en los puertos, publicado en el último boletín de la asociación de navieros, defiende ese cambio legislativo como el modo de garantizar la competitividad de las terminales marítimas europeas.

El director general de Anave y presidente del comité de política marítima de la European Community Shipowners Associations opina que la permanencia de los actuales «monopolios naturales» en la prestación de servicios portuarios chocan con «las ventajas de los mercados competitivos», que ofrecen menores costes en la actividad, al tiempo que «mayor calidad».

Calidad y seguridad

En su artículo, Carlier arremete contra la «tendencia», extendida en los puestos españoles, dice, de asociar «la competencia comercial» con la pérdida de «calidad y seguridad». Sin embargo, el responsable de los navieros sostiene que esa asociación no es aplicable a los servicios de estiba (no así en otros como el practicaje, remolque o amarre).

«En la mayor parte de los países europeos existen prácticas laborales restrictivas que impiden la libre selección de los trabajadores y aumentan artificialmente el coste de la mano de obra», sostiene Manuel Carlier, quien considera que ese 'sobrecoste' no va aparejado a una mayor calidad de los servicios de estiba.

Ante ese panorama, y después de que los dos intentos anteriores de la Comisión Europea por liberalizar el sector fueran rechazados por el Parlamento Europeo, la asociación navieros propone una disolución «gradual» del actual sistema de monopolio, en un marco en el que, denuncian, la libre competencia entre puertos está muy limitada.

Según Carlier, se hace «urgente» la necesidad de liberalizar el sector portuario de cara a una mejora de la calidad de los servicios, al tiempo que una bajada en las tarifas, algo que Anave asocia al próximo desarrollo de las llamadas «autopistas del mar».

Sindicatos

En su artículo, el responsable de la asociación navieros pide a las autoridades comunitarias que analice las causas por las que «las asociaciones de prestadores de servicios y los sindicatos» hayan sido capaces «de bloquear las iniciativas liberalizadoras» desarrolladas en los nueve últimos años.

La última propició el pasado mes de enero la huelga de 48 horas que paralizó la actividad en la mayor parte de los puertos europeos, entre ellos el de Avilés y El Musel, y que logró congregar a miles de estibadores del continente en Estrasburgo, en una manifestación que acabó con importantes disturbios.

Los sindicatos sostienen, en cambio, que esa liberalización pretendida por las navieras traerá consigo la precarización de las labores de estiba y, con ello, una reducción de la calidad. En España, la medida podría acarrear la pérdida de 2.000 puestos de trabajo en un colectivo integrado en la actualidad por cerca de 5.000 estibadores.

«La única razón para el rechazo», dice en cambio Carlier, «es impedir la introducción de competencia» en el sector, algo «que no debería ser aceptado indefinidamente en términos políticos ni económicos».



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