Dos niños nigerianos fueron sometidos ayer a análisis de sangre para determinar si han contraído la gripe aviar, mientras las organizaciones internacionales enviaron equipos de expertos para ayudar al Gobierno del país africano a controlar la epizootia. La noticia, de confirmarse, revestiría una especial gravedad, pues supondría un paso más hacia la temida pandemia. Los expertos han vaticinado que África, por sus deficientes condiciones sanitarias e higiénicas, tiene grandes posibilidades de convertirse en el escenario en el que el virus podría mutar hacia una forma capaz de transmitirse de humano a humano.
Por el momento no se ha confirmado ningún caso humano de gripe aviaria en Nigeria, el primer país de África y el más poblado del continente, con 130 millones de habitantes. Allí se anunció oficialmente el pasado miércoles la presencia del virus H5N1, mortal para los hombres y potencialmente letal para las aves.
La semana pasada, dos niños que viven en una granja avícola cerca de Kaduna, uno de los estados del norte de Nigeria que ya confirmaron la presencia de la gripe en sus aves, empezaron a mostrar síntomas que pueden ser atribuidos al temido H5N1, el más peligroso para el hombre.
Si los análisis confirman la infección, los pequeños se convertirían en las primeras víctimas del virus en África. «Los niños son los más vulnerables a los virus en general y al H5N1 en particular», explicó Christine Jaulmes, portavoz del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Nigeria.
Las autoridades nigerianas han incinerado desde el jueves decenas de miles de aves muertas por el virus o sacrificadas en los estados norteños de Kano, Kaduna y Plateau. Sin embargo, los mercados del país seguían vendiendo aves ayer, aunque menos que habitualmente, pese al llamamieto de los expertos a las autoridades para que cierre los de todo el país, y sobre todo en el norte.
Migración en primavera
La situación empieza a ser preocupante en España. De hecho, el presidente del Consejo General del Colegio de Veterinarios de España, Juan José Badiola, subrayó que el mayor riesgo para la península Ibérica puede sobrevenir en primavera por las migraciones de aves desde África, al tiempo que restó importancia a la aparición de aves muertas en Italia. Badiola añadió que «de confirmarse los casos aparecidos en Nigeria», el riesgo podría incrementarse dentro de mes o mes y medio porque en ese país están muchos de los humedales que acogen a las aves que luego emigran a Europa. El problema puede verse incrementado porque en los países africanos «los sistemas de vigilancia son paupérrimos», agregó.
Reunión con la ministra
Por su parte, desde el Gobierno español se ha querido restar inquietud al tema: «No hay ninguna situación de alarma ni ningún caso de gripe aviar en España», dijo vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. Recordó que, como se ha venido haciendo hasta ahora, una comisión permanente creada por los Ministerios de Sanidad y de Agricultura está haciendo el «seguimiento» de la enfermedad. De hecho, hoy, la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, se reunirá con los responsables de las comunidades autónomas para seguir trabajando en «reforzar» su prevención.
Por otra parte, a los casos de aves muertas en Italia, Grecia y Bulgaria, se unió ayer uno más en Eslovenia. Se trata que un cisne que contrajo el virus H5, cuyas muestras han sido enviadas a un laboratorio de la UE para que realice más exámenes.