El ministro del Interior francés, Nicolas Sarkozy, ha ordenado una investigación policial sobre las acusaciones de torturas a islamistas por agentes antiterroristas galos en 1995 recogidas en un libro de reciente aparición. «Si ha habido faltas habrá sanciones y si no las ha habido presentaré querellas por calumnias para defender el honor de la Policía», anunció ayer.
Escrito por tres periodistas, 'Plaza Beauveau: la cara oculta de la Policía' relata asuntos como la instrumentalización de los servicios secretos como policía política, la influencia de la masonería en los cuerpos de seguridad franceses o la circulación oculta de importantes sumas de dinero. Pero la obra ha cobrado una súbita notoriedad por las denuncias de torturas a sospechosos de la ola de atentados que causó 8 muertos y 200 heridos en 1995 en París.
Cinco ex oficiales de la Policía judicial -dos autores y tres testigos- relatan de manera anónima episodios como el uso de electrodos, un detenido paseado con una correa y una bolsa de plástico en la cabeza, un imán suspendido por los pies desde la ventana de un quinto piso o los bocadillos de jamón y alcohol ofrecidos como único alimento a los musulmanes en cuatro días de interrogatorios.
Denuncia
El abogado Jacques Debray declaró ayer al diario 'Le Parisien' que dos de sus defendidos denunciaron malos tratos -estallido de tímpanos, descargas eléctricas, tener que subirse encima del Corán...- a la juez antiterrorista Laurence Le Vert. «Mis clientes no se querellaron, pues estaban aterrorizados, pero la magistrada tenía la responsabilidad de investigar», alega el letrado.
El IGPN, más conocido como 'la policía de las policías', ya ha interrogado a 18 agentes en activo destinados en los servicios antiterroristas hace once años. Entre ellos figura el 'supercomisario' Roger Marion, que entonces era su jefe y ahora es prefecto para la seguridad en el norte. Según una nota oficial, todos han negado haber participado o siquiera conocido los hechos.
Sarkozy se declaró «estupefacto» por las acusaciones, puso en duda su veracidad y destacó su carácter anónimo. En un quiebro político, recordó que el ministro del Interior en 1995 era el también neogaullista Jean Louis Debré y le invitó a salir a la palestra en defensa de la Policía. Actual presidente de la Asamblea Nacional , Debré es uno de los principales rivales de Sarkozy a quien ataca sistemáticamente como 'mamporrero' de Chirac.