Los usuarios de la estación de autobuses de Ribadesella reclaman la instalación de unos asientos en los andenes de espera mientras no se repare el interior del edificio. El inmueble permanece cerrado desde el pasado 30 de diciembre debido a las deficiencias estructurales detectadas. Las continuas goteras obligaron a su cierre definitivo. Su reparación no se iniciará hasta que el Ayuntamiento consiga ponerse de acuerdo con ALSA, responsable del mantenimiento y la Dirección General de Transportes, administración competente que financió su construcción hace once años.
Entre tanto, los usuarios se han convertido en los únicos «sufridores» de tanta indolencia administrativa. La voz de alarma la dio Luz Sordo Llano, una anciana de 82 años y vecina de Santianes del Agua. Es una usuaria habitual de la estación. Al menos un día a la semana se acerca a Ribadesella para realizar las compras, acudir al médico o cumplimentar gestiones personales. El autobús es el medio de transporte más cómodo y barato que tiene a su alcance y la última vez que tuvo que utilizarlo se vio obligada a sentarse en el suelo mientras esperaba. «A mis años me tuve que sentar en el suelo. Puse un pañuelo y me senté en el suelo porque de pie y parada no puedo estar. Menos mal que hacía sol, porque si no me congelo. Lo único que queremos es que nos ponga unos asientos», explicó. Luz Sordo se convirtió por un día en portavoz de todos los usuarios de la estación y también denunció la falta de servicios higiénicos tras el cierre de las instalaciones. «A una mujer le entraron ganas de hacer sus necesidades y tuvo que ocultarse tras unos bloques de hormigón que hay junto a la estación», denunció. Los usuarios de la estación riosellana están casados de tanto abandono y temen que no se haga nada.
A la espera
El Ayuntamiento de Ribadesella sigue esperando por la visita técnica de la Dirección General de Transportes para valorar los costes de reparación y fijar los porcentajes de participación de cada una de las tres partes implicadas en esta instalación. El alcalde cree que hay que buscarle una «solución urgente, porque no se puede tener a la gente en esas condiciones». También anunció que si el acuerdo no se cierra a lo largo de esta semana, «habrá que habilitar algo donde los viajeros puedan sentarse mientras esperan la llegada del autobús». Las obras de reparación obligarán a sustituir toda la cubierta, una operación que encarecerá el presupuesto. Este está situado en torno a los 30.000 euros. De todas formas, el Ayuntamiento espera que esta sea una solución transitoria, ya que de cara al futuro y a través del Plan General de Ordenación del concejo se pretende cambiar la ubicación de la estación, trasladándola a otro lugar del mismo Campo de las Rollas en el que se encuentra.