El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska entregó ayer a Henri Parot el auto de procesamiento que puede impedir que salga de la cárcel en 2010, tras haber cumplido 20 de los 4.799 años a los que fue condenado por la comisión de 82 asesinatos. El ex jefe del 'comando itinerante', el grupo más sanguinario de la historia de ETA, permaneció apenas cinco minutos ante el magistrado y se negó a declarar sobre las nuevas imputaciones a las que ahora tiene que hacer frente.
Según el abogado de la acusación Joaquín Ruiz de Infante, el histórico etarra se limitó a asegurar que «todo es mentira» mientras mantenía la «mirada fija» al frente. Tras ser informado por el juez de que deberá abonar una fianza de 60.000 en concepto de responsabilidad civil, insistió en que no tenía nada más que decir y se negó a firmar el acta.
El nuevo procesamiento de Parot se basa en la carta que envió el 1 de junio de 2001 a la dirección de ETA desde la prisión de Córdoba. En el escrito, defendió la necesidad de cometer atentados más sangrientos para forzar al Gobierno a «negociar», y entre otras actuaciones proponía a José Antonio Olarra y a Ainhoa Múgica la voladura de la Audiencia Nacional o el edificio de la Bolsa de Madrid. En la misiva, sin dudas de autenticidad, el etarra pedía además ayuda para fugarse e integrarse en un comando.
El auto del juez Grande-Marlaska recuerda que durante el año siguiente al envío de la carta, ETA cometió ocho atentados con coches bomba que se cobraron la vida de tres personas y dejaron heridas a otras 72. Todos estas muertes, apuntó el magistrado en su escrito, llevaban la firma del antiguo dirigente etarra.
El procesamiento, que debe ser confirmado por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, hará que Parot se enfrente dentro unos meses a la posibilidad de una nueva condena de entre 9 y 36 años de cárcel. Este nuevo castigo podría evitar su próxima salida de prisión, provocada por la reducción de penas que obliga la aplicación de los beneficios penitenciarios del Código Penal de 1973.
Juicio de Ekin
Mientras, el juicio contra las presuntas organizaciones del entorno de ETA que se celebra en Madrid ha vuelto a sufrir un nuevo retraso. La presidenta del tribunal, Ángela Murillo, suspendió ayer las sesiones -por cuarta vez consecutiva en lo que va de año- debido a la enfermedad de dos de los 56 acusados. La vista, que se reanudará hoy, podría terminar en una nueva suspensión si los médicos determinan que deben guardar reposo durante unos días.