Más de 19.000 espectadores ya la han visto. Y viene arrasando. Hoy le toca el turno al público asturiano, que a través de Fetén, tiene la oportunidad de asistir a un espectáculo singular en el que se fusionan la ópera y un cuento tradicional. 'La ópera de los tres cerditos', producida por Tornaveu y el Ayuntamiento de Valencia, es, en palabras de su director musical, Carlos Amat, «una forma de acercar al público infantil, y no tanto, a la lírica». Es, para el también pianista, una forma de saldar una deuda «porque yo escuché mi primera ópera con 17 años y estoy convencido de que si la hubiera escuchado antes mi vida hubiera cambiado radicalmente».
La música de Mozart conduce toda la narración y lo hubiera hecho, asegura Amat, «aunque este año no estuviéramos ante el aniversario de su nacimiento porque para mi es el máximo genio que ha habido».
Al clásico cuento de los cerditos perseguidos por un lobo se amolda la música 'mozartiana' con naturalidad. Para lograrlo se eligieron composiciones originales de cinco de las óperas del genio 'Lucio Silla', 'Cosi fan tutte', 'Don Giovanni', 'Las bodas de Fígaro' y 'La flauta mágica'. Serán los músicos de la Orquesta Sinfónica de Gijón (OSGI) los encargada de interpretar las partituras. De hecho ya han comenzado los ensayos con mucho éxito. «La acoplación ha sido inmediata. Estamos encantados con lo bien que han recibido la obra», comentó Amat. Los actores María de los Llanos, Consuelo Hueso, José Enrique Requena y Vicent Antequera dan forma a esta ópera rigurosa en lo musical y que lo es también con la narración original.
«Al final gusta a todos los públicos. En realidad, son los adultos los que salen más contentos porque reciben el mensaje y los niños, aunque son un público muy exigente, se quedan con el colorido y la musicalidad», explica Carlos Amat.
'La ópera de los tres cerditos', recomendada para todas las edades a partir de los cuatro años, será puesta en escena esta tarde, a las siete, en el teatro Jovellanos y durará 65 minutos.
Anoche, también, tuvo lugar la representación 'Broom, brush, crash', de los armenios Jashgawronsky Brothers. Fue en el Centro de Cultura Antiguo Instituto, a las 23 horas, y puso sobre las tablas un original concierto de todo tipo de estilos musicales desde el blues, el folk, al rock and roll y la música clásica.
Un resultado inimaginable teniendo en cuenta que este singular trío no emplea un solo instrumento convencional. Todo lo contrario, los músicos armenios se las arreglan con botellas de plástico con capacidad para cinco litros, mangueras y embudos, cucharas y así hasta conseguir un sonido más que aceptable.
«El nuestro es un show entretenido en el que la música lo invade todo. La gente suele divertirse mucho y eso es lo que pretendemos», comentó uno de los Jashgawronsky Brothers. Para el año que viene además amenazan con «intentarlo con el flamenco».