La Comisión Nacional Antiviolencia propuso ayer una multa de 4.300 euros para un aficionado oviedista identificado que, en el descanso del encuentro ante el Palencia disputado el domingo en La Balastera, agredió a dos seguidores del equipo local por llevar unos distintivos del Sporting, provocando un altercado en las gradas en las que se vieron envueltas unas quince personas, siendo necesaria la intervención policial.
Los incidentes durante dicho partido acabaron con tres personas hospitalizadas, que posteriormente fueron dadas de alta, y la escolta de las fuerzas del orden público para que los visitantes pudieran salir del estadio palentino. Al hilo de todo esto, el consejo de administración del Real Oviedo, en su último comunicado público, afirmó que rechaza «totalmente cualquier muestra de violencia».
Asimismo, los responsables del club azul rechazan las declaraciones del presidente del Palencia, Alberto Villegas, «en las que culpa al Real Oviedo de facilitar entradas a personas que posteriormente intervinieron en los altercados. Las entradas de cortesía están controladas y fueron a manos de familiares de jugadores del equipo, ninguno de ellos sospechoso de provocar ningún altercado».
«No podemos admitir -se añade- que la afición azul sea criminalizada» por estos hechos. El consejo, por último, ofrece su colaboración en el caso de que se iniciasen acciones legales.