Viene con traje de noche. Rosa. Escote. Corona. Y banda. Es Miss Poniente y ayer fue coronada Miss Antroxu. La sardina de 2006 llega con ganas de fiesta, bailando al son de los ritmos más carnavaleros, pero reivindicando espacio. Que la cosa se complica con el acuario y la competencia va a ser mucha. El año que viene, se teme, «quizás venga un pez tropical». «¿Ay no, tropical no!», exclamaba Concha, fiel compañera y ayudante de la sardina. «O un pez de río». «No, no, de río no. Eso sí que no». Concha no pasa por ahí.
Miss Poniente salió ayer al escenario del Jovellanos por todo lo grande. Desde las butacas se oyó más de un «¿tía buena!» Y ella, encantada, desfilaba, se contorneaba, giraba. Pero la preocupación no hay quien se la quite, que «Poniente se está convirtiendo en una torre de Babel y no hay quien se aclare». Ni quiere tampoco balneario. «Para qué queremos bañeras, si es mejor nadar en libertad». En libertad, pero con hogar, que esta miss también reivindica: «Que me den una cueva de protección oficial». Que para algo «miss Poniente sólo hay una y soy yo».
A pesar de todo la sardina viene este año menos reivindicativa que en otras ocasiones, y sin homenajes, como el que realizó el año pasado al centenario del Sporting. Fue vigilante de la playa, ejecutiva, bombera, novia. Pero ahora, simplemente, viene de guapa, desafiando toda teoría feminista contraria a los concursos de belleza. Ella luce corona y banda, y a mucha honra. Esta sardina quiere ser reina por un día. Es «más disoluta y más efímera que nunca», explica su 'padre', artífice de su personalidad y su vestuario, el diseñador y colaborador de EL COMERCIO Ángel de la Calle. «Es absolutamente festivalera».
Aplausos y banda
Ayer, desde las tablas del Jovellanos, recibió más de un aplauso. El más sonoro, cuando la gerente del teatro, Carmen Veiga, le impuso la banda de Miss Antroxu. Disfrutará todo esto, porque sabe que dentro de poco más de una semana ya no estará aquí. Antes tendrá tiempo de pasear por la ciudad, visitar asociaciones y entidades de todo tipo, participar en los actos del programa antroxero. Y estará en el desfile, el lunes 27 de febrero, a partir de las siete de la tarde. Provocará, se hará fotos, será la protagonista.
Y el martes 28 llegará su despedida. Su muerte está anunciada. Será a las 13 horas, en la plaza Mayor. Después, todos sus colaboradores, su fiel Concha y todos los gijoneses podrán velarla durante la tarde. A las siete partirá el cortejo fúnebre, con las plañideras, las charangas y la Banda de Música de Gijón. Desde la plaza Mayor pasará por San Bernardo, la plaza del Instituto, la calle de Jovellanos, del Instituto, San Antonio y plaza del Marqués. Se irá, pero antes habrá dejado escritos sus deseos y pensamientos. Sus colaboradores leerán el testamento. ¿Dejará a alguien la banda y la corona?
Antes de las ocho de la tarde del día 28, la sardina, Miss Poniente, Miss Antroxu, volverá al agua. Será en el puerto deportivo. Las charangas despedirán a la reina de la belleza con su tamborrada.