No hay que preocuparse. A pesar del nombre, Perdíos de los Nervios está muy cuerda. En realidad, no surgió de ningún informe psiquiátrico, sino de lo que se conoce como una idea feliz. De repente, de la nada, alguien, espontáneamente, dijo: «¿Y por qué no nos llamamos...?». La «idea brillante» dio nombre hace seis años a un grupo de carnavaleros que provenían de otras charangas y que incorporaron a familiares y amigos para continuar saliendo a las calles al grito de «Yo también quiero estar loco y sumarme a esta afición».
En esta charanga cada uno tiene su ocupación: hay quienes piensan la idea, quienes se dedican a preparar las canciones, otros la percusión y quien se ocupa de «hacer mogollón». La percusión «es difícil», pero admiten que en estos años han mejorado mucho, gracias a los ensayos que realizan en el salón de actos del Hogar de Ceares.
Las encargadas de las letras son Ausi, Cristina y Elisa, a las que los propios compañeros brindan un homenaje y aseguran que «hay que darles un aplauso». Lo que distancia a esta charanga de otras, en cuanto a las chirigotas, es que siempre utilizan ritmo de copla para atizar a quien le toque y saben que son «de los pocos». La actualidad está a la orden del día en sus chirigotas, y el Ayuntamiento figura entre sus objetivos preferentes. Pero, como ellos mismo explican, «el carnaval es para eso» y «a nadie le tiene que sentar mal».
Perdíos de los Nervios tiene claro que lo mejor del antroxu son «los cinco días, lo bien que se pasa». También destacan «la unión» entre todas las charangas que participan en el desfile y en el concurso del Jovellanos, pues entre ellos, aseguran, «no hay rivalidad». A pesar de que saben disfrutar del carnaval sin aditivos, también conocen la sensación de subirse al proscenio del teatro Jovellanos con el primer premio bajo el brazo: «Indescriptible» y no es por el dinero, sino porque «estás ahí».
Pero antes de llegar a ese momento, «aparecen los nervios», en los camerino, la espera se hace eterna, hasta que se abre el telón, suben a las tablas y «arriba se olvida todo y tan sólo pensamos en que el público se entretenga».
A diferencia de otras agrupaciones, y al igual que la mayoría de las charangas, Perdíos de los Nervios se preocupa por su futuro y tiene una potente cantera, con diez niños que desde hace mucho tiempo acompañan a los mayores durante los cinco días de carnaval.
Cantera potente
En los seis años que esta charanga lleva dando rienda suelta a la imaginación han utilizado todo tipo de indumentaria. Han ido de sevillanas, de gitanos y de los pollos de evasión en la granja, con el que lograron un primer premio. En el caso de Ausi del Sol, el disfraz del que guarda un mejor recuerdo es del de gitanos. Además de un tercer premio en el concurso de charangas, fue «uno de los años más divertidos».
Los trajes que cada año sacan sobre el escenario son originarios de la charanga. Perdíos de los nervios no tienen que 'subcontratar' la labor de costura, ya que dentro del equipo cuentan con Geli, «las artífice de los disfraces» que cose los treinta y dos trajes.
Para que todo «salga perfecto», que es lo que desean estos charangueros, comienzan a trabajar en el mes de octubre o de noviembre. Casi todos los sábados y domingos, durante tres horas se reúnen para prepararse, aunque son afortunados porque «lo cogemos rápido».
Al final, todo se resume en la letra de su himno que repiten cada año: «amor, respeto y buen humor», para recorrer «los barrios poniendo su alma en ello». Envíe sus coplas de carnaval a
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Las seleccionadas se publicarán en la edición digital del periódico y en las páginas de EL COMERCIO www. elcomerciodigital.com Canal 10 emite hoy 'Antroxu 2006' a las 22.57 horas