La actividad de la construcción en Gijón se redujo a la mitad durante los últimos cuatro años, aunque el sector no ve motivos para la alarma. De las 3.000 licencias concedidas para edificación de viviendas en 2001, se ha pasado a las 1.539 de 2005. Una bajada que los constructores atribuyen, sobre todo, al agotamiento del suelo disponible y a la falta de un nuevo PGOU que ponga a su disposición nuevos solares. Pero también observan un cierto agotamiento en un mercado que ha sido especialmente intenso desde mediados de los años noventa.
Las 1.539 licencias para viviendas concedidas por el Ayuntamiento de Gijón el año pasado suponen un considerable descenso con respecto a 2004, cuando la cifra alcanzó las 1.849. Pero, de hecho, es el segundo ejercicio consecutivo con tendencia a la baja: entre 2003 y 2004 fue más drástica, ya que se pasó de 2.500 nuevas viviendas a 1.849.
Fuentes de la patronal de la construcción explicaron ayer que el descenso en el número de licencias es la muestra de que en la última etapa del Plan General de Ordenación Urbana anterior, «el suelo se había agotado» y, evidentemente, el nuevo suelo urbanizable no ha salido aún al mercado.
Con el nuevo PGOU aprobado y en marcha, las cosas empezarán a cambiar en este ejercicio. Aún así, es previsible que en 2006 no se vean todavía los resultados de la nueva etapa, por los largos procesos burocráticos que implican la tramitación de las nuevas licencias. Será en 2007 cuando realmente se comprueben los resultados y se vea un nuevo repunte.
En cualquier caso, desde la patronal se expresa cierta satisfacción por lo «bien hecha» que ha estado esta transición entre planes urbanísticos. Fuentes del sector aseguran que en otros lugares estos cambios han supuesto descensos mucho más pronunciados. En Gijón, dicen, «la actividad bajó muy poco». De hecho, la mayor bajada tuvo lugar unos años antes, entre 2001 y 2002, cuando se pasó de 3.000 viviendas nuevas en un año a 2.235. Entonces, los constructores empezaban a pedir suelo nuevo y la idea de introducir cambios en el PGOU ya se debatía. Sea como fuere, los números indican que en los últimos cinco años (2001-2005), en Gijón se ha acometido la construcción de 11.122 viviendas.
Más chalés
De las 1.539 licencias concedidas a lo largo de 2005, 231 fueron para viviendas unifamiliares. La cifra confirma la tendencia vivida en Gijón desde hace años, cuando las parroquias comenzaron a ganar vecinos y aumentó de forma considerable la demanda de construcción en la zona rural. Así, si en 2002 las viviendas unifamiliares suponían un 7% del total de las construidas en el concejo ese año, en 2005 el porcentaje es del 15%. La petición de licencias de este tipo solía ser de algo más de un centenar al año.
Atendiendo a esta demanda, el Ayuntamiento decidió finalmente, en la tramitación del PGOU, aumentar al máximo la edificabilidad en los núcleos rurales, por lo que en los próximos años tienen capacidad para acoger 4.000 nuevas viviendas, justo el doble de las existentes en la actualidad. A pesar de todo, los vecinos de la zona rural solicitaban mejores condiciones y la creación de nuevos núcleos, petición que no fue aceptada.
Ahora, con el PGOU ya aprobado, se abre una etapa de grandes cambios. Los interesados pueden solicitar las licencias de construcción correspondientes y, sin duda, se pondrán en marcha los planes parciales, especiales y estudios de detalle requeridos para algunas zonas. Si bien es el agro gijonés el que ha centrado el debate urbanístico de los últimos años, el documento sienta las bases para auténticas modificaciones en muchos otros lugares de la zona urbana, como el Arbeyal, por ejemplo.