Entre dos y cuatro años para el traslado. La UGT propone ese plazo para que la industria pesada instalada en la costa Oeste gijonesa, entre las playas del Arbeyal y Poniente, abandone su actual ubicación. Los afectados por la medida son los dos astilleros, Izar y Naval Gijón, así como el 'Tallerón' de Duro Felguera. Para los dos primeros, el sindicato propone como «única alternativa posible de viabilidad» el puerto de El Musel. Para el segundo, la ubicación que plantea UGT es clara: los terrenos de la ZALIA.
Así lo aseguró a EL COMERCIO el secretario general de UGT, Justo Rodríguez Braga, quien afirmó que «en estos momentos, el debate no está en decidir cuántos astilleros estarán en El Musel, si uno fusionado o dos, como ahora. La discusión estriba en si es ahora el momento de liberar la costa de la industria pesada». Y la respuesta para Rodríguez Braga es clara: «Rotundamente sí. Este es el momento de discutir sobre el traslado», por lo que se siente orgulloso del «debate social generado» tras la publicación en EL COMERCIO de su petición de que el Ayuntamiento y el Principado realicen un estudio del coste de la propuesta.
Ante la respuesta de ambas administraciones de que no hay constancia oficial de tal petición -«solo sé lo leído en el periódico», dijeron tanto Paz Fernández Felgueroso como Graciano Torre-, el secretario general de UGT avanzó que «estudiaremos formalizar por escrito la petición y trasladarla a los interesados». De todas formas, se mostró satisfecho sobre su proceder: «Creo que nuestra obligación era abrir el debate y eso ya lo hemos logrado, como lo hicimos hace unos meses en el Foro por la Industria que se celebró en Gijón».
Aunque elude pronunciarse sobre la necesidad de fusionar los astilleros para llevar a cabo un único traslado, defiende que «la industria naval tiene futuro y sólo repuntaría en El Musel». En contra de lo dicho por los empresarios navales, el secretario general de UGT asegura que «en toda Europa estamos viendo cómo sale a flote el sector: el Reino Unido está construyendo barcos; Alemania y Francia, también. ¿Porqué no lo va a hacer España? Y en Gijón tenemos dos astilleros con carga de trabajo».
Unido ese repunte a la actual situación de El Musel, en plena ampliación, en la que será la mayor obra pública de la historia en Asturias, Rodríguez Braga encuentra «el escenario perfecto para llevar a cabo este estudio y tomar la decisión que necesita la ciudad: reorganizar sus espacios y recuperar esa parte de la costa que está utilizando la industria pesada».
En cuanto al 'Tallerón', para la actividad de Duro Felguera, encuentra mejor emplazamiento en «los terrenos de la ZALIA», gran área industrial situada entre Tremañes y Veriña, con afección a las de San Andrés de los Tacones, Fresno y Poago. En su opinión, «lo que necesita es estar perfectamente conectado con Aceralia y El Musel». En su actual emplazamiento, entre ambos astilleros y en pleno corazón de El Natahoyo, entiende que «se cae por su propio peso que no puede continuar, ya que es necesaria una gran logística para cada vez que entran o salen piezas». Se refiere Rodríguez Braga a la necesidad de levantar farolas y semáforos de toda la avenida de Galicia para que circulen por ella los camiones con las grandes piezas construidas en El Tallerón, aspecto criticado en numerosas ocasiones por la Asociación de Vecinos Atalía. «En estos momentos de gran competitividad no es lógico que una empresa puntera como Duro Felguera tenga que meter las piezas sin montar o esperar a la noche para sacar las que ya ha realizado. Lo lógico es que tenga una gran infraestructura en los terrenos de la ZALIA».
Nuevos equipamientos
Para los que ven en esta operación planteada por UGT una mera trama especulativa, ya que los terrenos liberados están ubicados en la mejor zona de aprovechamiento urbanístico, Rodríguez Braga tiene pronta respuesta: «Los terrenos que liberaría la industria pesada deben repercutir, exclusivamente, en nuevos equipamientos para la ciudad. No hay especulación posible». Entre las opciones posibles, apunta que «se podría aprovechar parte del terreno liberado de Naval Gijón para ampliar el puerto deportivo que ya se está quedando pequeño. Si queremos promocionar la ciudad y la región como punto turístico de interés, debe disponer de más espacio».
En esta zona de Gijón hay 309.353 metros cuadrados de titularidad pública y privada. La mayor parte, 217.353, corresponden a la Autoridad Portuaria, mientras 92.000 son propiedad de los astilleros, 70.000, de Izar y 22.0000 de Naval Gijón. Estos últimos son, según el Ayuntamiento, los únicos que podría ser recalificados, en el caso de que los astilleros se trasladasen. En ellos, con una edificabilidad máxima, podrían construirse 900 viviendas de lujo.
A este respecto, Justo Rodríguez Braga asegura que «no es descartable que haya viviendas sociales en esa zona».