Tras el cierre del Tik, en La Guía, los jóvenes se han buscado nuevos lugares de ocio. La Arena ha sido una de las zonas, al igual que Somió. Esta parroquia cuenta con una discoteca histórica que, tras el cierre de la de La Guía, vuelve a ser lugar de encuentro para jóvenes. Esto ha despertado la preocupación de los vecinos, que esperan que la movida en el barrio no se descontrole y se mantengan las medidas de control. De momento, los habitantes de Somió se muestran «agradecidos» por la labor que el barrio están desempeñando la Policía Local y EMTUSA.
Los vecinos destacan que durante estas últimas semanas la Policía ha permanecido atenta para que no se altere el orden de una parroquia que posee un marcado carácter residencial. Además del buen hacer de las fuerzas del orden, los afectados por el cambio de la zona de ocio nocturno también destacaron el trabajo realizado por los autobuses.
Evitar «los estragos»
Al parecer, tanto la Policía como los conductores del transporte público se encargan de controlar que los jóvenes no bajen a pie desde la discoteca, de modo que se evita que vayan desperdigados y «haciendo estragos».
El deseo de los habitantes de Somió es que se mantenga la línea de control que se ha llevado hasta ahora, de tal modo que «no se descontrole» y se puedan evitar futuros problemas. Además, los vecinos se plantean si la parroquia reúne las condiciones para admitir este tipo de movida, ya que si no está capacitada para recibir este flujo procedente de otras zonas de ocio, puede provocar «algún problema».
Los habitantes de Somió, que trataron el problema de la movida nocturna durante la asamblea de socios de la Asociación de Vecinos San Julián, también plantearon durante este encuentro su preocupación por la construcción de una nueva área de viviendas, junto al camino de Los Quiñones.
Según los vecinos, la urbanización se está cerrando sobre el camino, «sin cesión ninguna para el bien público». La edificación del murete colindante con la vía no respeta el espacio necesario para que los viandantes puedan caminar por el lado afectado del camino. Los habitantes y usuarios de esta vía consideran «un riesgo» cruzar Los Quiñones por un lado que no deja espacio para el peatón, por lo que han decidido plantear la queja por escrito al Ayuntamiento.